Fotos: Cortesía de los entrevistados
Por Yamylé Fernández Rodríguez
Desde Camagüey Ray Sánchez González y Raudel del Toro Sánchez, madre e hijo, se han propuesto contribuir a la elegancia a partir de la concepción de piezas artesanales que devienen exclusivos complementos del vestuario.
En tiempos en que lo industrial suele abarrotar los puntos de ventas, ambos se empeñan en rescatar los accesorios artesanales como una opción para el buen vestir.
Todo comenzó cuando Raudel, clarinetista de profesión, descubrió que los nidos que elaboraba como pasatiempo para canarios y las llamadas aves de fantasía cada vez resultaban más artísticos y un buen día, motivado por su familia, decidió canalizar esa energía hacia la joyería artesanal.