Un regalo inolvidable
Por Marilys Suárez Moreno
Fue el 1ro. de julio de 1889 que apareció el primer número de La Edad de Oro, revista infantil escrita y dirigida por Martí para los niños y las niñas de Cuba y de nuestra América. Desde tiempo atrás había germinado en él la idea de poner al servicio de las generaciones de su país y del mundo una revista concebida para los infantes, porque: “a nuestros niños y niñas los hemos de criar para seres humanos de su tiempo, y de América. Si no hubiera tenido a mis ojos esta dignidad, yo no habría entrado en esta empresa”.
En el anuncio de la publicación expresaba su deseo de que la lectura de La Edad de Oro “le ocupe y regocije, le enseñe sin fatiga, le cuente en resumen pintoresco lo pasado y lo contemporáneo, le estimule a emplear por igual sus facultades mentales y físicas, a amar el sentimiento más que lo sentimental”.
Porque “lleva pensamiento hondo, y ya que me la echo a cuestas, que no es poco peso, ha de ser para que ayude a lo que quiero yo ayudar, que es a llenar nuestras tierras de seres humanos originales, criados para ser felices en la tierra en que viven, y vivir conforme a ella, sin divorciarse de ella ni vivir infecundamente en ella, como ciudadanos retóricos, o extranjeros desdeñosos nacidos por castigo en esta otra parte del mundo.”




