Por Marilys Suárez Moreno
Estamos en la semana Mundial de la Lactancia Materna, una jornada que no pasa inadvertida para Cuba que este año renueva su compromiso con la salud materno-infantil. Una jornada que cuenta con la colaboración de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en el acompañamiento a las madres lactantes, según ha destacado la secretaria general de la FMC, Teresa Amarelle Boue.
Amamantar al bebé no debe verse solo como la interrelación madre-hijo. Ese acto repetido durante siglos contribuye a trasmitirle a la criatura confianza y seguridad; sí, pero también esa especie de complicidad íntima, mágica, que se establece con el intercambio recíproco de caricias y miradas y que ayuda mucho al bebé emocionalmente.
Lo recomendable es comenzar a lactar al recién nacido a los pocos minutos después de haber nacido, pues la succión de la criatura logra que baje el calostro, la primera leche, muy escasa, densa y amarilla, verdadero extracto de alimento, con elevado valor nutricional, que proporciona gran protección contra las infecciones y que en esos momentos asegura los nutrientes necesarios para el nuevo ser.




