La historia de las Brigadas Internacionales de Mujeres “Cilia Flores por la Paz” comienza como un gesto de afirmación y resistencia en medio de un tiempo convulso. Desde Venezuela, en febrero de 2026, se lanzó al mundo la convocatoria de una red global de mujeres que se reconocen como protagonistas de la defensa de la soberanía y la paz.
El acto fundacional, transmitido simultáneamente con voceras de los cinco continentes, fue más que un evento virtual: fue la irrupción de un feminismo que se asume internacionalista, antiimperialista y profundamente comprometido con la vida. La consigna que atravesó la jornada, “Si nos tocan a una, nos tocan a todas”, condensó la voluntad de transformar la sororidad en acción política organizada, de pasar de la consigna a la práctica concreta.




