Fotos: José Luis Camellón
Por José Luis Camellón y Yainerys Avila Santos
Por los contornos cercanos a la comunidad de Santa Rosa, en el municipio de Taguasco, en la provincia Sancti Spíritus, Andrea Oliva Naranjo - o Mima, como la conocen todos- desanda desde el amanecer entre los trajines familiares, la cocina de leña, el sembradío y la cría de animales.
Las huellas en el rostro y en las manos, la sabiduría con la que hilvana las pocas palabras, pues tampoco es de las que anda hablando de lo hecho en sus siete décadas por más que muchos lo piensen, la humildad y el celo con los que sigue los pasos de la finca Tres Hermanas, de la Cooperativa de Crédito y Servicios Obdulio Morales, delatan una vida consagrada a uno de los sitios más reconocidos por su productividad y entregas al Estado.