Por Isel Quintana Freyre
Treinta y cuatro años después de su última visita, Chico Buarque aterrizó en La Habana para reencontrarse con su amigo Silvio Rodríguez, figura esencial de la Nueva Trova Cubana. La invitación, nacida de una amistad de más de cinco décadas, se convirtió en símbolo de la unión cultural entre Brasil y Cuba.
El motivo central de la visita fue la grabación de una nueva versión de “Sueño con serpientes”, tema emblemático de Silvio Rodríguez.
En la sesión participaron músicos cubanos como Niurka González, en la flauta, y Jorge Reyes, en la percusión, reafirmando la riqueza colaborativa de la música latinoamericana.




















