Por Lianne Garbey Bicet
La reciente presentación en La Habana de un informe de la Unesco sobre la respuesta a desastres en el sector cultural cubano abre una reflexión urgente sobre la protección del patrimonio y, con él, la vida cotidiana de las comunidades y de las mujeres que lo sostienen silenciosamente.
El informe, «Evaluación de necesidades postdesastre para el sector cultural en Cuba y la integración de la cultura y el patrimonio en la gestión del riesgo y la adaptación al cambio climático», se presentó en el Hotel Nacional de Cuba como un marco estratégico para fortalecer la resiliencia de la cultura frente a estos retos.



















