Por Marilys Suárez Moreno
Estamos en la era de la globalización, del Internet, de las computadoras, las tabletas y los celulares. Y son muchos los padres y madres que carecen del mínimo conocimiento científico y pedagógico para que puedan formar al hijo o hija que desean, como ciudadanía honesta, decente, íntegra que la familia y la sociedad quiere y demanda.
No hablamos de niños y niñas criados como probetas, sino de un clima educativo efectivo, pacífico, amoroso. Existen libros, muchos, de diversa índole sobre el tema, pero la mayor respuesta está en la propia educación y crianza que, como familia, debiéramos entronizar en casa, porque es dentro de la familia, donde se forman los hábitos básicos que nos caracterizan como buenas personas, porque son los padres los que tienen el poder casi absoluto para generar ciudadanos creativos, decentes, honrados y éticos. Simplemente, porque lo que un infante vive en los primeros años de su vida, lo marca para siempre.




