Texto y fotos: Yamylé Fernández Rodríguez
En un contexto en el que Cuba exhibe uno de los índices de envejecimiento poblacional más altos de América Latina, fenómenos como la baja natalidad y el incremento de la migración han modificado profundamente las dinámicas familiares y generado nuevos retos sociales especialmente para las mujeres y, de forma particular, para las adultas mayores.
Son ellas quienes durante décadas han sido pilares de las familias, protagonizado el cuidado de los hijos y sus padres envejecidos y, muchas veces, se encargan también de la crianza de nietos y bisnietos en el período de la tercera edad cuando deberían dedicarse al descanso y al bienestar personal.
Se trata de un asunto complejo que merece un análisis integral por la multiplicidad de factores que intervienen y al respecto brinda sus consideraciones la doctora Doris Navarro Pires, especialista de primer grado en Geriatría y Gerontología, máster en Longevidad Satisfactoria, profesora asistente y jefa del Servicio y del Grupo Provincial de Geriatría en Camagüey, radicado en el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Amalia Simoni.



















