Por Marilys Suárez Moreno
Educar requiere paciencia y poder mostrar las alternativas de comportamientos más efectivos, lo que se logra con la propia actuación de padres, madres y familia en general, la adecuada comunicación con la niña y el niño, y la exigencia justa.
Educación no es solamente saber saludar, comer, o estar tranquilo delante de la visita. Educación es también enseñarle al infante todas las reglas de higiene y organización indispensables en la vida y hacer que crezcan como buenas personas.
Criar y educar a los hijos e hijas desde los primeros balbuceos y los primeros pasos hasta los preceptos morales que lo convertirán en una persona íntegra y decente, es una gran responsabilidad que se asume desde un mando y una autoridad justa.