Por Redacción Mujeres
El XI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba se convirtió en un espacio de análisis profundo sobre los desafíos que enfrenta la nación y el papel que corresponde al Partido en la conducción de los procesos políticos, económicos e ideológicos. La sesión, encabezada por el Primer Secretario y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se desarrolló en vísperas del aniversario 67 del Triunfo de la Revolución, en un escenario marcado por tensiones económicas, el impacto del huracán Melissa y la necesidad de fortalecer la recuperación en las provincias afectadas.
La agenda incluyó la evaluación del cumplimiento del Programa de Gobierno, concebido para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, y que desde el 15 de noviembre se somete a un proceso continuo de estudio y debate en todas las organizaciones de base del Partido, la Unión de Jóvenes Comunistas, la Central de Trabajadores de Cuba y sus sindicatos, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños y la Federación Estudiantil Universitaria. El primer ministro, Manuel Marrero Cruz, destacó que el principal desafío no es el diseño del Programa, sino convertir la planificación en resultados concretos, perceptibles para la población y alineados con la soberanía y la justicia social. Explicó que el Programa se conforma por 106 objetivos específicos, 342 acciones y 264 indicadores y metas, y que los avances incluyen medidas de control del déficit fiscal, flexibilización de políticas de inversión extranjera, perfeccionamiento de la organización salarial, incremento parcial de las pensiones y la inversión en energías renovables.


