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domingo, 27 de julio de 2025

El diálogo no significa ceder

 

Aurika Rubio García

El diálogo no significa ceder, sino construir puentes. En un momento de disgusto o falta de comunicación, el diálogo es tu mejor herramienta para evitar que el problema crezca y recuperar la conexión con la otra persona. Consiste en desarrollar un respeto mutuo para construir relaciones sostenibles.

miércoles, 16 de julio de 2025

Responsabilidad y compromiso



Por Marilys Suárez Moreno

Amados y protegidos por su familia, Laurita y Daniel, de cuatro y seis años, respectivamente, viven una infancia plena. Crecen en un ambiente familiar estable y armónico, donde la relación afectiva y formadora entre los miembros del núcleo familiar abarca todas las formas de compartir y trasmitir amor y buenos ejemplos.

Y sin ser ni pretender ser un hogar perfecto, sus componentes tratan de que los pequeños de la casa reciban en este las primeras nociones de convivencia humana, a través del estrecho contacto con el colectivo familiar que los rige.

Normas, conductas, principios, buenos ejemplos, sirven a esta familia de valioso soporte para hacer frente a los más disímiles desafíos de la vida cotidiana y sentar las bases de la formación integral de sus descendientes, sabedores de que es la estructura familiar la encargada de poner orden y disciplina en el hogar, medio propicio para la asimilación de conductas responsables y adecuadas.

miércoles, 6 de marzo de 2024

Comportamientos


Por Marilys Suarez Moreno

Los modales como los buenos hábitos, comienzan casi desde que se nace y guardan estrecha relación unos con otros. Las reglas y normas como la corrección y cortesía, definen el comportamiento que los demás esperan de nosotros.

Por tanto, resulta indispensable que los infantes crezcan en un ambiente tutelado por las buenas conductas y la responsabilidad de la familia para hacer lo que les piden y cómo hacerlo. Si ofrecemos o proyectamos dobles mensajes, ellos se sentirán confusos y optaran por imitar lo que vean, sin interiorizar lo que le dicen que es adecuado y correcto.

miércoles, 7 de febrero de 2024

El momento de los” NO”

 


Por Marilys Suárez Moreno

Ponerle límites al niño o niña de dos a cinco años no es una arbitrariedad, es ayudarle a vivir más integrado al mundo que le rodea.

Un menor de esas edades tiene una visión del mundo tan ancha como sus ansias de descubrimiento. Está lleno de iniciativas y busca ejercerlas a su modo. Posee una estructura ósea que le permite ciertas habilidades y empieza a disponer de un arma más sofisticada, el lenguaje.

Ya exige, pregunta, indaga, grita y patalea, llegado el caso. Es una edad donde prima el egocentrismo, o sea, todo está centrado en sus propios puntos de vista y se precisa obrar tempranamente para que dicho comportamiento no se estructure como un rasgo definitivo del carácter.