Por Mariacarla de Guadalupe Quincosa Guerra
(Estudiante de periodismo de 3er año)
El parto respetuoso emerge en Cuba como un cambio de paradigma que busca devolver a la mujer el protagonismo en uno de los momentos más trascendentales de su vida.
Este proceso se desarrolla en un esfuerzo conjunto entre el sistema de salud y la cooperación internacional para superar la medicalización excesiva y abrir paso a un modelo más humano del nacimiento.
Frente a un modelo obstétrico tradicionalmente enfocado en la intervención médica, Cuba ha iniciado un camino hacia la humanización del nacimiento. Este proceso cuenta con el acompañamiento técnico del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y no representa una moda pasajera, sino una necesidad que busca garantizar una experiencia de parto digna y respetuosa para las mujeres cubanas.




