Por Yamylé Fernández Rodríguez
Fotos: Archivo y de la autora
Era el 13 de enero de 1976 y la carretera hacia el municipio camagüeyano de Vertientes se convirtió en una larga fila humana. Banderas cubanas, panameñas y del Movimiento 26 de Julio ondeaban mientras la multitud aguardaba con entusiasmo el paso del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el general de brigada Omar Torrijos Herrera, presidente de Panamá.
Entre quienes formaban del cordón de seguridad estaba Adelina Rivero Mulet, entonces una joven de apenas 21 años de edad.
“Nos indicaron estar allí para evitar que las personas se lanzaran a la calle al pasar el jeep con la importante visita y pude ver de cerca cuando pasaron Fidel y Torrijos saludando a todos. Fue algo muy bonito porque había muchas banderas y mensajes revolucionarios. Casi todo Vertientes estaba allí y se sentía un calor humano impresionante, rememora.




