Por Lianne Garbey Bicet
Cada 23 de enero amanece distinto para quienes, en esta isla del Caribe, alguna vez hemos habitado el universo sonoro. Es el Día de la Radio Cubana y basta encender un viejo transistor o entrar al estudio en penumbra para que regresen esas voces que, durante décadas, han hilado historias, noticias y canciones que acompañan la vida cotidiana del país. La radio tan cercana, tan nuestra sigue latiendo incluso cuando parece que el tiempo digital la ha dejado atrás.
Yo conocí ese latido cuando cursaba el segundo año de la Licenciatura en Periodismo en la Universidad de Oriente, pero me enamoré de él cuando crucé por primera vez las puertas de la CMKW Radio Mambí, en mi Santiago de Cuba natal aquel verano de 2018.



