Por Aurika Rubio García
La mayoría de los odontólogos coinciden en que es mejor lavarse los dientes antes del desayuno. ¿El motivo? Por la noche se acumulan bacterias y placa. Si desayunas primero, los azúcares y ácidos de los alimentos se combinan con esas bacterias, creando un entorno agresivo para el esmalte.
Si prefieres hacerlo después, espera al menos 30 minutos después de comer, sobre todo si tomaste café, zumo de naranja o frutas ácidas. Cepillarte justo después de ingerir ácidos puede dañar el esmalte que está temporalmente ablandado.




