Por Marilys Suárez Moreno
Gracias a la calidad de sus poemas y escritos se le abrieron las puertas en periódicos y revistas de la época, el nombre de María Villar Buceta afloró en los círculos literarios más renombrados del país.
Su obra fundamental fue concebida entre los años 1915 y 1920 del pasado siglo y se considera que tiene afinidades con los que en ese entonces escribían como el poeta y revolucionario Rubén Martínez Villena y José Zacarías Tallet, ambos de reconocida trayectoria literaria.
Desilusión, uno de sus poemas insignes fue publicado en el Diario de la Marina en 1915, pocos años después María se trasladó con su familia para la Habana, donde se empleó como redactora de un periódico. Etapa en la que Villena, el hombre de la Pupila Insomne quiso conocerla, sellando una entrañable amistad.




