Por Aime Sosa Pompa
La Asociación Hermanos Saíz (AHS) entregó el Premio Maestro de Juventudes de este año a ocho relevantes mujeres. El lauro es el máximo reconocimiento de la AHS —fundada el 18 de octubre de 1986— y reconoce a artistas e intelectuales cuya obra y presencia guían a generaciones, marcadas por esas trascendentales raíces, referentes y horizontes.
Regina Balaguer dirige desde 1997 el Ballet de Camagüey, una de las compañías más antiguas y prestigiosas de Cuba. Fue presidenta de la Cátedra Honorífica Fernando Alonso y vicepresidenta de la UNEAC en la provincia. Ha sido reconocida con el Premio Nacional de Danza y su figura es referencia obligada cuando se habla de continuidad del legado de la escuela cubana de ballet fuera de La Habana, defendiendo la enseñanza presencial frente a los atajos virtuales que, como ha dicho, dejan lagunas difíciles de superar.
Marta Anido Gómez-Lubián, fundadora de la primera escuela de ballet de Santa Clara, en la antigua provincia de Las Villas, lideró un proyecto que formó generaciones de bailarinas y bailarines en el centro del país y que se considera antecedente de la institucionalidad danzaria en esa región. Esta pionera nació en una familia patriota, participó en la lucha insurreccional y fue durante décadas vicepresidenta de la UNEAC en Villa Clara. Con más de 90 años sigue siendo un sostén y su nombre identifica hoy a la compañía infantil del Centro Cultural El Mejunje, continuidad viva de lo que ella inició.




