martes, 7 de abril de 2026

Mensaje de una abuela cubana



Desde el gobierno de las Estados Unidos han dicho que “no se puede ejercer mucha más presión salvo entrar y destruir el lugar”.  

Ese “lugar” soy yo.  Soy la abuela cubana que se levanta cada día con el cuerpo cansado y el alma en pie.  

Soy la que cría, la que enseña, la que cuida, la que resiste, la que pelea. Soy la que no se rinde. No me hables de destrucción.  

Porque yo vengo de Mariana, que entregó a sus hijos a la guerra y gritó “¡arrodíllense ante su madre, no ante el enemigo!”. 

Mensaje de una cubana embarazada



Compañeras, hermanas, amigas:

Hoy hablo como una mujer joven que lleva una vida creciendo dentro de sí.

Hablo desde este vientre que crece, desde este cuerpo que se transforma, desde este corazón que ahora late por dos. Vengo a denunciar que el criminal bloqueo imperialista contra Cuba es una agresión directa a la vida, a la salud, a la maternidad, a la infancia.

Cuando una está embarazada siente que el bloqueo no es una palabra abstracta, se convierte en la vitamina que no aparece, el medicamento que no llega, el equipo médico que no se puede comprar. Es el precio inflado por rutas torcidas. Es la angustia de no saber si mañana habrá lo que hoy falta.

La resistencia tiene rostro femenino



En el parque Mariana Grajales del municipio Plaza de la Revolución, las cubanas volvimos a levantar la voz este 7 de abril para honrar el natalicio 96 de Vilma Espín. Su legado nos convoca como fuerza viva de la Revolución, como memoria que se hace presente en cada acto de resistencia.  

La denuncia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra nuestro pueblo estuvo en el centro de la jornada: un bloqueo que golpea con especial dureza a las mujeres, que sostenemos hogares, escuelas, hospitales y comunidades. Frente a esa agresión, reafirmamos que la dignidad no se negocia y que la voluntad de las cubanas no se quiebra.  

Vilma en la memoria




Hoy, 7 de abril, celebramos el 96 aniversario del natalicio de Vilma Espín Guillois. Pero no lo hacemos desde la nostalgia, sino desde el compromiso. 

Desde la audacia de “Deborah” en la clandestinidad hasta la visión política para ayudar a crear la FMC, Vilma entendió que una Revolución solo es verdadera si transforma la vida de sus mujeres: en el trabajo, en las leyes y, sobre todo, en el hogar. 

lunes, 6 de abril de 2026

Crónica de denuncia: el rostro humano de la asfixia



Por Marilys Zayas Shuman

Foto: Ezequiel Luque

El bloqueo contra Cuba no es una abstracción diplomática ni una cifra en un informe. Es un cerco que se siente en la piel, en los hospitales, en las cocinas, en las aulas. Es un mecanismo de asfixia que busca quebrar la vida cotidiana, pero que se encuentra con un pueblo que se organiza, que resiste y que transforma la adversidad en fuerza.

El Estado cubano despliega estrategias colectivas: hospitales que priorizan áreas críticas con plantas eléctricas, comunidades que crean huertos medicinales y parcelas de alimentos, universidades que sostienen la investigación científica en condiciones precarias. 

Pero la resistencia no se mide solo en estructuras: se mide en personas, en mujeres que cargan sobre sus hombros la doble responsabilidad de sostener la familia y la sociedad.