Por Marilys Suárez Moreno
Tras una estadía enriquecedora en Nueva York, Federico García Lorca pisó tierra cubana, donde dijo haber pasado los mejores días de su vida. Aquí hizo grandes y entrañables amistades, entre ellos, Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, Flor Loynaz y sus hermanos, anfitriones imborrables del poeta.
De vuelta a España, le animaban los proyectos y hasta soñaba con crear teatros ambulantes. Los éxitos le llovían, pues Bodas de sangre, Mariana Pineda y la Zapatera prodigiosa triunfaban en Buenos Aires y Montevideo.
Pero el fascismo se entronizó en España con la caída de la República ¨Y mataron a Federico, clamó Antonio Machado en encendidos versos. La fecha de su asesinato no se ha precisado, aunque se cree que fue el 18 de agosto de 1936.




