Por Georgina Alfonso González
(Directora del Instituto de Filosofía de Cuba)
La coyuntura crítica actual, luego del 3 de enero de 2026, muestra contrastes significativos; por un lado: hay agobio por las carencias, tristeza por las pérdidas, desidia ante la imposibilidad de trabajo, rabia por lo que pudimos hacer y no se hizo, desesperanza ante el futuro inmediato; por otro lado, se aviva la voluntad política gubernamental a impulsar lo que estuvo demorado, a apoyar la creatividad popular y, la rebeldía antimperialista se mezcla con el posicionamiento espontáneo antiTrump.
En este nuevo contexto de asfixia de la camarilla de poder estadounidense, son la generación de la obra revolucionaria (abuelos y abuelas) y las futuras (infancia y adolescencia) las más perjudicadas.




