Foto: Tomada de Cubadebate.
Por Georgina Alfonso González
(Directora del Instituto de Filosofía de Cuba)
En este breve espacio intentaré exponer algunas reflexiones para amistades y colegas preocupados por el futuro de Cuba. Me cuesta hacerlo, porque siempre me quedo con la sensación de no lograr trasmitir toda la complejidad de lo que acontece. Entiendo que la solidaridad hacia el pueblo cubano es, también, hacia el proyecto emancipatorio de la Revolución Cubana, y su defensa es una apuesta colectiva de las fuerzas progresistas del mundo. Porque la Revolución, con sus aciertos y errores, es, todavía, horizonte ético de un futuro vivible para la humanidad: dignificación humana, justicia social y soberanía, razones por la cual no hemos dejado de ser diana de la prepotencia agresiva del imperialismo a escala global.
Hoy la realidad cubana tiene muchas complejidades, dadas por el contexto de crisis mantenida. Para desmenuzar bien lo que acontece en Cuba hay que atender: 1. La reconfiguración de la hegemonía global, la guerra de Estados Unidos contra China y Rusia y la recolonización de la región latinoamericana como traspatio norteamericano. 2. El recrudecimiento del bloqueo y las sucesivas medidas de asfixia del Gobierno norteamericano contra Cuba. 3. los sucesivos incumplimientos y las incoherencias de los programas del Gobierno cubano para enfrentar la crisis luego de la pandemia. El impacto es muy visible en la mercantilización de la vida; las migraciones internas y externas; las asimetrías generacionales, de clase, género, color de la piel; la estratificación social con nuevos actores económicos que se desplazan del sector estatal deslustrado hacia el sector privado inexperto y con ansias de dinero y poder.