Por Marilys Suárez Moreno
A pesar de sus 92 años cumplidos en noviembre, Iluminada González Lumi, como la llaman vecinos y familiares, se precia de ser una mujer activa, que hace todo los quehaceres de su casa y los domingos va para la iglesia, a bastantes cuadras de su domicilio y a la cual jamás falta, salvo que se sienta mal, dice.
Nunca tuvo hijos y su esposo hace años que falleció. Solo le quedan dos sobrinas y un cuñado, mayor que ella. Las primeras a cada rato se la llevan a pasar el día con ellas y luego la regresan.




