viernes, 24 de abril de 2026

Las mujeres, no se quedaron atrás

 Congreso Nacional de Mujeres celebrado en La Habana en 1923. Próximos a la fiesta del Día Internacional de los Trabajadores, vale recordar que en los días aquellos de la naciente república mediatizada, las luchas obreras en Cuba se hicieron sentir con fuerza, particularmente en los primeros cinco lustros republicanos.


Por Marilys Suárez Moreno

Foto: Radio Reloj

La creación de las primeras asociaciones femeninas se inició en Cuba a mediados del primer cuarto de siglo. Era un movimiento destinado a incorporar a la mujer a la política, carecía de carácter clasista y su actividad se circunscribía a las tareas domésticas, a ciertas actividades agrícolas relacionadas con la producción del tabaco y al trabajo de tipo comercial en sus fases más elementales.

La crisis económica que siguió a la Primera Guerra Mundial incrementó la fuerza de trabajo femenina, produciéndose el desplazamiento de millares de mujeres hacia el sector laboral. El desarrollo económico llegó aparejado de nuevas fuentes de trabajo femenino, pero en todas ellas prevaleció el mismo sentido discriminatorio y explotador que llevaba a pagar salarios inferiores a los del hombre y a puestos de menor categoría.

Habíamos heredado un país mediatizado por la Enmienda Platt, impuesta a nuestra Constitución y Cuba, por lo tanto, no era ni independiente ni soberana y su economía se encontraba dominada por el capital norteamericano. 

jueves, 23 de abril de 2026

Historias de Alejandro (Parte 3 final)

 


                                                            ***

Artículo escrito a partir de la transcripción de la conferencia magistral impartida por la escritora y periodista cubana, Katiuska Blanco Castiñeira, el 14 de enero del 2026 en el espacio Cátedra de Estudios Históricos del Centro Fidel Castro Ruz, que durante todo el 2026 estará recordando la vida y obra del Comandante en Jefe en el año de su Centenario. 


Fidel Castro Ruz: 1926-1945

Por Katiuska Blanco Castiñeira

Aproximaciones

Siempre me preguntan, ¿cuál es el libro que hay que leer? Yo les sugiero: “A quien hay que leer en primer lugar es al propio Fidel”. Porque en todos los discursos, recuentos, crónicas, cartas, manifiestos y reflexiones, Fidel da señales y explica el recorrido de su vida, los fundamentos, las causas y el carácter justo y noble de sus luchas. Pero también hay que leer los libros de otros autores. 

Si alguien quiere conocer bien a Fidel, tiene que leer todo lo anterior, y además leer a filósofos como Fernando Martínez Heredia y Armando Hart, a biógrafos como Reginaldo Ustariz Arze, George Galloway, Claudia Furiatti, Sebastian Balfour, Roniwalter Jatobá,Tad Szulc, Volker Skierka, Nestor Kohan y Lionel Martin; a historiadores y periodistas como Arturo Alape, Heberto Norman y Pedro Álvarez Tabío, a Marta Rojas, Mario Mencía, Luis Báez, Aldo Isidrón, Ciro Bianchi, Luis M. Busch, Reinaldo Suárez y Manuel Pevida Pupo, por solo mencionar algunos; leer o ver las entrevistas concedidas por Fidel a cineastas y realizadores de televisión o reporteros de prensa, a Lee Jonathan Lockwood y Saúl Landau, o al egipcio Simon Malley, a Dan Rather, Barbara Walters, María Shriver, Jacobo Sabludovsky y tantos otros. 

En fin, a numerosos autores de biografías, relatos históricos y entrevistas, de una lista extensísima. Conversaciones en La Habana, de Alfredo Conde, es un título poco mencionado y para mí constituye una verdadera joya literaria. 

miércoles, 22 de abril de 2026

Rosaime González de los Reyes: “Yo sí puedo. Yo sí soy. Yo sí quiero. Yo sí voy a llegar”

 


Por Aime Sosa Pompa 

Casi a las 11 de la noche, en medio de la fatiga legítima de un taller intenso, Rosaime González de los Reyes acepta con una sonrisa cansada pero sincera responder a mis preguntas. Ya habíamos bromeado sobre la coincidencia con el nombre, pero las diferencias son notables. Sobre todo al verla ejercitarse con disciplina en las mañanas cuidando su cuerpo de gimnasta, y pocas horas después hablar de sus clases de Física en la Universidad Tecnológica de La Habana "José Antonio Echeverría" (CUJAE) o de su responsabilidad en las Relaciones Internacionales de ese centro. 

No es extraño que ahora esté inmersa en proyectos con paneles solares, o que la cuestión del transporte le alargue las horas cotidianas entre papeles, encuentros y esos quehaceres domésticos que solo una misma puede resolver. Pero mi admiración viene de su pertenencia y defensa de la Cátedra de Género en la CUJAE. Es su presidenta desde 2020 y es, con razones de género, una de las portavoces genuinas de mujeres negras feministas progresistas y, sí, empoderadas, aunque sea una palabra ya en modo cliché.

Esta no es su primera entrevista, pero sí una de las más personales. Rosaime, que nació en el municipio 10 de Octubre en La Habana, es una de esas figuras que desafían esas supuestas categorías y adjetivos enmarcados. Fue deportista en gimnasia artística desde los 4 años, estudió ingeniera en telecomunicaciones y ahora es profesora de física cuántica. No hay temores en su voz ni en sus ideas. 

Coloquio Patria: Pulsos de un pool feminista que defiende la Matria



 

Por Aime Sosa Pompa

Fotos: Gabriela Milena Padrón

Fue una convergencia necesaria, llena de conversaciones con las insurgencias feministas más cercanas en cada voz. Quizás un pool pequeño, pero nos pintamos con los colores violetas, a full. Un reconocimiento mutuo justo en medio de una solidaria interpelación política como es el Coloquio Internacional Patria.

La Editorial de la Mujer abrió la convocatoria apartándose de las clásicas reuniones técnicas o formales, sin actas ni protocolos, unas 20 sillas en un círculo donde dábamos la bienvenida a representantes de Cuba, Venezuela, Uruguay y Chile. 

Al fin se hizo realidad la posibilidad de vernos en un redondel habanero donde el centro fue reconocer que las mujeres comunicamos cuando las matrias y las patrias demandan lo urgente. 

La hiperactividad

 


Por Marilys Suárez Moreno

Muchas madres y padres se quejan porque sus infantes muestran demasiada intranquilad para sus deseos y se les hace difícil entender porqué despliegan tanta impetuosidad en cada uno de sus actos. Y lo que es peor, según dicen, es que al rato de emprender un juego o una tarea cualquiera, dejan todo a un lado, y se ponen a corretear por la casa, en busca de nuevos entretenimientos.

Ante esa impaciencia y estado de inquietud que muestran en cada uno de sus actos, los obligan a estarse quietos cuando no desean, a comer en calma o a bañarse con la minuciosidad que esos hábitos demandan.

Las infancias en esa etapa del ciclo vital se cansan de todo rápidamente y cualquier tarea emprendida les resulta imposible hacerla, sobre todo, si son obligados a cierta quietud, porque son impacientes por naturaleza, aun en contra de su voluntad.