Por Marilys Suárez Moreno
A la sombra de la Sierra Cristal, campesinos y combatientes del Ejército Rebelde se dieron cita en aquellas lomas, corría el 21 de septiembre de 1958 en Soledad de Mayarí Arriba y delegados de las distintas asociaciones campesinas acudían desde los sitios más remotos a la convocatoria del Comité Regional Campesino del territorio.
El Congreso buscaba fortalecer el movimiento agrario y las fuerzas revolucionarias en torno al Ejército Rebelde. Asistían casi 200 delegados, entre ellos Vilma Espín, quien ostentaba la representación del Movimiento 26 de Julio en el Segundo Frente Oriental Frank País y desandaba la Sierra ya como Mariela, la valiente y eficaz combatiente de la clandestinidad.
Pese a los constantes ataques aéreos de la aviación batistiana que bombardeaba el territorio del Segundo Frente Oriental “Frank País”, nada pudo impedir que aquella mañana de septiembre, campesinos de toda la región y barbudos rebeldes participaran en el Primer Congreso Campesino en Armas del territorio liberado y consideraran como objetivo prioritario la lucha por la Reforma Agraria y el mejoramiento de las condiciones de vida de ese sector.




