Por Marilys Zayas Shuman
La Habana volvió a ser escenario de un encuentro cargado de simbolismo y compromiso político. En el foro Fidel y la Revolución de las Mujeres, la socióloga y militante feminista brasileña Tica Moreno, integrante de la Marcha Mundial de las Mujeres y de la Sempreviva Organização Feminista, ofreció una intervención que entrelazó gratitud, memoria histórica y la certeza de que la lucha feminista solo puede sostenerse desde una perspectiva internacionalista.
Moreno abrió su intervención con un agradecimiento profundo a las mujeres cubanas, a la Federación de Mujeres Cubanas y al pueblo de Cuba. Recordó que durante la Asamblea de ALBA Movimientos, la experiencia compartida les transmitió una fuerza renovada. “Con Cuba y con Fidel, y con las mujeres cubanas, nosotros aprendimos sobre la solidaridad y el internacionalismo”, afirmó, subrayando que esos valores no son consigna, sino práctica cotidiana que construye movimientos y organizaciones de base.
La activista relató que las delegaciones de ALBA Movimientos llegaron con más de una tonelada de donaciones en su equipaje, destinadas a una casa de niños y al hospital oncológico.
Ese gesto, explicó, les permitió conectarse con el cotidiano de la Revolución, sostenido en gran medida por las mujeres frente a los embates del bloqueo y las agresiones imperialistas. Para Moreno, esa vivencia reafirma que la resistencia no se sostiene en discursos abstractos, sino en la vida diaria de quienes defienden la revolución.
Con emoción, destacó la presencia constante de las cubanas en la Marcha Mundial de las Mujeres. Nombró a compañeras de la FMC, quienes aportan enseñanzas y acompañan las luchas en Brasil y en el continente.
Recordó que la marcha está organizada en 52 países, y que en cada territorio donde se enfrenta al imperialismo y a la extrema derecha, las mujeres cubanas están presentes como aliadas inseparables.
La socióloga insistió en que el socialismo solo puede sostenerse desde una perspectiva internacionalista, y lo mismo ocurre con la lucha feminista. “Sabemos que hay que cambiarlo todo”, dijo, aludiendo a la necesidad de enfrentar el imperialismo y la ofensiva de la extrema derecha para lograr la liberación de las mujeres en todos los territorios.
Moreno cerró su intervención con un compromiso explícito: “Defenderemos siempre con nuestros cuerpos y toda nuestra energía la revolución”. Con esas palabras, reafirmó que la solidaridad feminista no es solo acompañamiento, sino disposición a sostener la resistencia en Cuba y a construir, junto a ella, las revoluciones propias en Brasil y en América Latina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario