viernes, 14 de agosto de 2026

Resistencia al eurocentrismo: una mirada al feminismo descolonial (I parte)


El feminismo descolonial aboga por una perspectiva que tenga en cuenta los temas históricamente ignorados por el feminismo hegemónico tradicional.


Por Lauren Rodríguez Gutiérrez  .

El feminismo es un término ampliamente conocido, sin embargo no es único, pues está constituido por disímiles corrientes. Una de estas visiones ha emergido con fuerza en las últimas décadas: el feminismo descolonial. Una propuesta crítica que desmonta las estructuras de poder heredadas de la dominación y da voz a las experiencias silenciadas.   

Esta rama es la encargada de velar por reconocer los derechos y problemáticas que enfrentan los grupos que han sido ignorados bajo la hegemonía de un sistema capitalista y patriarcal: las mujeres indígenas y racializadas. El texto ¨Feminismo descolonial¨, noticiado por la plataforma virtual de comunicación inclusiva MODII, señala que ¨busca el reconocimiento de la diversidad del sujeto del feminismo, el reconocimiento de un feminismo interseccional que se centre en el sujeto de mujeres y no de mujer homogénea¨.

El objetivo principal consiste en entender que, pese a los problemas que perjudican a las mujeres colectivamente, ¨hay ciertos aspectos que definen el grado de opresión el cual puede variar dependiendo de ciertos factores como el color de piel, el nivel socioeconómico, etnia, entre otros¨, declara Constanza Abigail Pérez Martínez en su escrito ¨Feminismo decolonial¨, publicado por el Centro de Justicia, Democracia e Igualdad.

Del mismo modo, la visión ofrece una serie de postulados, algunos de ellos comunicados en el escrito ¨Tejiendo de otro modo: Feminismo, epistemología y apuestas descoloniales en Abya Yala¨: 

¨Reconocer los aportes de feministas negra, de color e indígenas a la teoría feminista, a la lucha antirracista y al programa crítico de la colonialidad; conocer las formas en la que la modernidad, el capitalismo, el patriarcado y el racismo se conectan y actúan como un solo ente opresor; hacer una revisión del concepto de patriarcado a partir de las fuentes antes no contempladas incluso desde antes de la modernidad occidental; y reconocer la presencia de resistencias de mujeres indígenas antes el surgimiento del concepto de feminismo que conocemos hoy en día¨, figuran en el contenido.

Acerca de los aportes de esta posición que, si bien no son suficientes, van encaminados a enfrentar un sistema históricamente patriarcal, racista, capitalista, homofóbico y adultocéntrico, Yuderkys Espinosa señaló que ¨Para responder a los desafíos de un análisis y una política superadores de prácticas y discursos anteriores que terminaron siendo funcionales a los regímenes de poder que queremos combatir, será necesario partir de un análisis y una política feminista situada en el contexto particular de la región, que permita avanzar hacia el reconocimiento de la particularidad del sujeto (…)¨.

¿Cuándo y en qué contexto surge?

Dicha perspectiva nace durante los años 80 en América Latina, de la necesidad de plantar cara a la imposición occidental dentro del movimiento que centra su lucha en las mujeres blancas de clase media o alta. 

Citando a Espinosa Miñoso en el ensayo ¨De por qué es necesario un feminismo descolonial: Crítica a la Razón Feminista eurocentrada¨, las fronteras internas de las filas feministas no fueron evidentes hasta el momento en que se socializó en espacios de mujeres afrodescendientes e indígenas se sumaron al movimiento.  

¨Experimentar dentro del activismo feminista el eurocentrismo, la violencia simbólica y epistémica, el racismo, la meritocracia y otras formas de manejo y traspaso de los lugares de prestigio y de poder, del uso de la palabra y la representación ha sido para muchas de nosotras la herida que nos marcó e impulsó a la búsqueda de explicaciones que nos permitieran comprender y dar cuenta de lo vivido¨, escribió.

La activista Adriana Guzmán Arroyo explica en el documento ¨Descolonizar la memoria, descolonizar los feminismos¨ que se crea el feminismo para combatir al patriarcado presente en todas las esferas de la sociedad, porque la lucha es política. ¨¨ (…) no todas las mujeres quieren acabar con el patriarcado, y las feministas asumen la responsabilidad de hacerlo, después nos enteramos que no todos los feminismos luchan contra el patriarcado (…) ¨.

¨(…) fuimos construyendo un feminismo que nos sirviera, desde estos nuestros cuerpos, desde estos territorios del Abya Yala ̶ término en idioma guna empleado para referirse a América Latina ̶ , un feminismo útil para nuestras luchas, un feminismo que plantea la comunidad como forma de vida la humanidad como parte de la naturaleza (…)¨, expresó Guzmán Arroyo. 















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