Por Yamylé Fernández Rodríguez
Fotos: de la autora
A sus 81 años de edad y con más de cinco décadas dedicadas a la docencia, la investigadora e historiadora camagüeyana Cándida Pedrosa Marichal continúa estudiando, escribiendo y enseñando con el mismo entusiasmo que la impulsó desde joven a profundizar en los acontecimientos que han marcado la historia de Cuba y es que, más de la voluntad, para ella esa pasión tiene profundas raíces familiares.
Así lo comenta mientras recuerda las anécdotas narradas por su abuelo, veterano mambí que luchó contra la dominación española a finales del siglo XIX, mientras su papá -nacido en 1900- le transmitió numerosas vivencias sobre la situación del país durante la República Neocolonial encadenada a los Estados Unidos.
“Mi padre ayudó a esta Revolución, le cargaba alimentos a fuerzas del Ejército Rebelde. Todavía me parece estar viendo los guardias de la dictadura buscándolo para detenerlo y no lo mataron porque la Revolución triunfó el 1ro de enero de 1959, pero estaba en la lista para fusilarlo el día seis.
“Cuando el triunfo revolucionario yo prácticamente era una niña y viví todo aquel fervor. Fui brigadista Conrado Benítez cuando la Campaña de Alfabetización, sin edad prácticamente para hacerlo, y siempre me rodeé de todo lo que impulsaba la Revolución.
Además tuve la dicha de ser novia de Rolando García Parés desde que tenía 13 años de edad, y luego me convertí en su esposa. Era él un activo luchador contra la dictadura de Fulgencio Batista, que llegó a estar detenido por sus acciones, y luego hasta estuvo infiltrado como agente en una organización contrarrevolucionaria”.
Aquellas experiencias, unidas a los cambios vividos después de 1959, despertaron en Cándida y su esposo un interés permanente por conocer y preservar la memoria histórica, lo que se reforzó con la formación de ella como profesora de Historia.
Su trayectoria profesional la llevó por diferentes centros educativos de la provincia, entre ellos el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Máximo Gómez, y actualmente continúa impartiendo clases en la Escuela de Profesores de Educación Física, donde ha impulsado proyectos de divulgación histórica y la creación de una sala dedicada a la historia local y nacional.
"Nunca he dejado de trabajar. Me jubilé y me reincorporé porque si hay algo que no se puede olvidar en ningún país es su historia. Como dijo Fidel, los pueblos que olvidan su historia están condenados a volverla a vivir.
“Estoy dispuesta a hablar sobre temas de carácter histórico en cualquier momento, incluso hasta en el barrio donde vivo, porque la historia me fascina, me gusta, es mi vida.
“Siempre me ha llamado la atención profundizar en la vida del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz porque se trata de alguien que no tenía necesidad de hacer la revolución que hizo.
“Fidel desde niño vio la explotación, la pobreza y sí, su padre tenía buena forma de vivir porque fue haciendo poco a poco su riqueza, pero nunca fue abusador”.
“La huella de Fidel está en muchas partes en Camagüey y por eso junto a mi esposo -fallecido hace cinco años- realizamos una primera obra titulada Fidel en Camagüey y ahora está saliendo Fidel: 42 horas en Camagüey, con sello de la editorial Verde Olivo”.
El libro recoge las principales actividades desarrolladas por el Comandante en Jefe en la ciudad de Camagüey desde su llegada el 4 de enero de 1959, como parte de su trayectoria hacia La Habana en la Caravana de la Libertad.
"Todo lo que Fidel hizo aquí en ese tiempo está en el libro”, afirma Cándida orgullosa.
Entre los momentos trascendentales evoca desde que el líder y los guerrilleros del Ejército Rebelde entraron al territorio agramontino por el municipio de Guáimaro, la breve estancia en esa localidad en casa de la familia Manduley, luego la llegada a la ciudad de Camagüey, su presencia en el aeropuerto camagüeyano donde recibió a varios compañeros que venían de la Habana para informar sobre la situación en la capital, la selección de integrantes del futuro gobierno revolucionario y las orientaciones impartidas, así como la entrevista que concedió al periodista Luis Navarro de la cadena de radio y TV CMQ y, por supuesto el discurso expresado en horas de la noche al pueblo camagüeyano congregado en la Plaza de la Libertad.
En opinión de Cándida la historia local constituye un elemento imprescindible para comprender la historia regional, nacional e incluso universal, y desde esa perspectiva ha desarrollado gran parte de su labor investigativa.
Lejos de considerar concluido su quehacer, la consagrada estudiosa se centra actualmente en nuevos proyectos como un texto dedicado al Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, figura imprescindible de la Guerra de los Diez Años en Cuba, y que a su juicio merece un estudio más profundo, y el otro volumen se enfoca en el Comandante Ernesto Che Guevara como constructor del socialismo en Camagüey, a la espera de publicación.
Después de 57 años de carrera docente, Cándida Pedrosa Marichal mantiene intacta su vocación y y por eso afirma que permanecerá frente al aula mientras sus facultades físicas e intelectuales se lo permitan, lo que ratifica a esta camagüeyana como una mujer apasionada y comprometida con la profesión que escogió.


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