Por Isel Quintana Freyre
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció en las últimas horas nuevas regulaciones que prohíben o restringen transacciones financieras y viajes hacia Cuba.
Lejos de ser un gesto aislado, estas disposiciones forman parte de la política de asfixia y castigo colectivo que Washington aplica contra el pueblo cubano, amparada en la Orden Ejecutiva del pasado 1.º de mayo, que busca aislar a la Isla del comercio internacional mediante acciones directas y medidas secundarias.
A partir de este 30 de septiembre, queda prohibido a cualquier ciudadano bajo jurisdicción estadounidense viajar a Cuba para participar u organizar reuniones profesionales o conferencias.


