En el parque Mariana Grajales del municipio Plaza de la Revolución, las cubanas volvimos a levantar la voz este 7 de abril para honrar el natalicio 96 de Vilma Espín. Su legado nos convoca como fuerza viva de la Revolución, como memoria que se hace presente en cada acto de resistencia.
La denuncia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra nuestro pueblo estuvo en el centro de la jornada: un bloqueo que golpea con especial dureza a las mujeres, que sostenemos hogares, escuelas, hospitales y comunidades. Frente a esa agresión, reafirmamos que la dignidad no se negocia y que la voluntad de las cubanas no se quiebra.




