Por Yamylé Fernández Rodríguez
Cuando la camagüeyana Osmara Fidalgo Porrata asumió hace 13 años la presidencia de la Cooperativa de Créditos y Servicios CCS Cándido González Morales, en el municipio de Camagüey, tenía plena conciencia de que adquiría un compromiso especial: ser voz de los campesinos que desde ese momento representaría y exigir por el cumplimiento de las producciones para apoyar la alimentación del pueblo.
“Esta ha sido una experiencia única, porque es difícil conducir hombres, sobre todo, en un sector donde aún hay mucho machismo arraigado.
“Lo primero es concentrarse en el trabajo y sentirse partícipe de las vivencias del campesino porque si no se siente como ellos, entonces no lo puedes representar.
“Yo digo que hay que sentir sus preocupaciones como si fueran propias, porque al final, en este caso, yo soy la voz de ellos”.
Así afirma la entrevistada, miembro del Comité Nacional de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), y quien agrupa en la cooperativa que dirige a 147 asociados y 91 fincas dispersas geográficamente en la cabecera camagüeyana, pues algunos terrenos colindan con el municipio de Jimaguayú.
Doctora en Medicina Veterinaria hace 31 años, Osmara se ocupa de capacitar a sus asociados en cuestiones relacionadas con la aplicación de logros científicos como los que genera el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de la provincia y, de igual manera, promueve la equidad de género en el ámbito agropecuario.
Comenta que, aunque en estos momentos la CCS tiene solo 18 mujeres tenentes de tierra, el activismo femenino es mucho mayor.
“Las esposas e hijas de nuestros campesinos son protagonistas reales del día a día en las fincas e independientemente de que algunas no estén asociadas a la cooperativa las vemos vinculadas a la producción, ayudando a sembrar o atendiendo a los animales en tiempos en que la mano de obra en este sector está muy difícil”.
“Hoy la base productiva cuenta con una brigada FMC-ANAP con 45 integrantes”, puntualiza Osmara, también miembro no profesional del Secretariado Provincial de la Federación de Mujeres Cubanas en Camagüey.
La sensibilidad que caracteriza a esta camagüeyana, también madre y abuela, se complementa con el rigor y disciplina propios de su estilo de dirección.
No en pocas ocasiones, su voz se ha alzado para defender a sus productores ante el impago por parte de algunas entidades, como mismo exige a los suyos el cumplimiento de los planes o mayores esfuerzos, cuando ha sido necesario.
“Tengo una regla que aplico fielmente a mis funciones: el que incumpla dentro de la cooperativa sabe que debe demostrar las causas con todos los argumentos porque soy muy disciplinada con lo que se contrata, pero fuera de la entidad no hay quien toque a mis campesinos, a quienes defiendo hasta el final siempre y cuando tengan la razón.
“Nuestra producción se contrata para el consumo social en instituciones de la salud y del sector educacional y solo vendemos directamente a la población en ferias agropecuarias organizadas por el gobierno en el municipio.
“Hoy nos está golpeando fuerte el déficit de electricidad, porque la corriente eléctrica es fundamental para un grupo de labores que se desarrollan en el campo. Por eso desde el año pasado nos propusimos buscar alternativas ante esta situación y acordamos solicitar créditos bancarios para la instalación de paneles solares. Ya tenemos tres productores con este sistema y nos proponemos seguir extendiendo la experiencia”.
La visión integradora de Omara la llevó a estrechar también vínculos con la Universidad de Camagüey.
Es ella una suerte de madrina de estudiantes de agronomía y medicina veterinaria que encuentran en fincas asociadas a la cooperativa el terreno ideal para realizar sus prácticas pre-profesionales.
“Para mí es algo muy bonito tratar de enseñar y guiar a esos estudiantes. Mis padres fueron profesores y de alguna manera así los honro también. Creo que aunque uno nunca llegue a saberlo todo, lo aprendido debe transmitirse a las nuevas generaciones”.
Indudablemente la historia de Osmara Fidaldo Porrata es la de una mujer que ha sabido convertir la cooperativa que preside en un espacio de resistencia, creatividad, superación y compromiso.


No hay comentarios:
Publicar un comentario