Compañeras, hermanas, amigas:
Hoy hablo como una mujer joven que lleva una vida creciendo dentro de sí.
Hablo desde este vientre que crece, desde este cuerpo que se transforma, desde este corazón que ahora late por dos. Vengo a denunciar que el criminal bloqueo imperialista contra Cuba es una agresión directa a la vida, a la salud, a la maternidad, a la infancia.
Cuando una está embarazada siente que el bloqueo no es una palabra abstracta, se convierte en la vitamina que no aparece, el medicamento que no llega, el equipo médico que no se puede comprar. Es el precio inflado por rutas torcidas. Es la angustia de no saber si mañana habrá lo que hoy falta.




