Por Marilys Suárez Moreno
De pie ante su hijo, un chico de nueve años, la mujer se pregunta qué va a hacer con él. En realidad, se decía, le faltaba paciencia para lidiar con el muchacho y la poca que le quedaba la estaba perdiendo con el comportamiento de su hijo.
En verdad, se requiere de mucha serenidad para hacer frente a la crianza y educación infantil y ella, realmente, pierde fácilmente la cabeza y la emprende a gritos y golpes contra el muchacho, en su afán de hacerlo entrar por el aro.




