lunes, 23 de marzo de 2026

Convoy Nuestra América: solidaridad que rompe el bloqueo


Por Isel Quintana Freyre

El Convoy Nuestra América nació de la articulación de movimientos sociales, colectivos solidarios y militantes revolucionarios de distintos países, bajo la campaña Let Cuba Breathe, su propósito fue enfrentar el cerco económico y energético que afecta a la isla, intensificado por las sanciones del Gobierno de los Estados Unidos desde diciembre de 2025, que incluyeron el veto al crudo y combustibles. 

La idea se gestó en espacios internacionales como The People’s Forum y redes de solidaridad con Cuba, que organizaron colectas comunitarias y campañas públicas para visibilizar la urgencia del apoyo.

El pasado 19 de marzo de 2026 arribó la primera avanzada del convoy al puerto de La Habana, con más de 600 representantes de 34 países. Al día siguiente, el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recibió a los activistas en el Palacio de las Convenciones, calificando la iniciativa como un “puente de resistencia y solidaridad”. 

La avanzada trajo consigo 20 toneladas de insumos médicos y alimentos, destinados a hospitales, comunidades vulnerables y programas sociales.

La organización del convoy enfrentó múltiples desafíos en la recaudación de fondos, se realizaron campañas internacionales de donación, conciertos solidarios y colectas en barrios y universidades que permitieron reunir el capital necesario. Muchas transferencias bancarias fueron rechazadas por el bloqueo; los organizadores recurrieron a plataformas alternativas y redes comunitarias.

El convoy sufrió retrasos en el zarpe por presiones diplomáticas y dificultades para contratar transporte marítimo. Los participantes denunciaron públicamente la política de EE.UU. y reclamaron un diálogo sincero para aliviar la situación humanitaria en Cuba.

Asume el nombre Nuestra América pues representa la unión de pueblos y organizaciones solidarias que se niegan a aceptar la asfixia económica contra la isla. Es un ejemplo de cómo la solidaridad internacional se convierte en acción concreta, transformando colectas y gestiones en medicinas y alimentos reales para la población.

Para Cuba, este envío simboliza que no está sola y que la resistencia se fortalece con cada gesto de hermandad.


No hay comentarios:

Publicar un comentario