Queridas compañeras:
Cerramos este año con la dignidad intacta y con la certeza profunda de que, aun en medio de las mayores dificultades, el pueblo cubano ha vuelto a demostrar su capacidad de resistir, de crear y de vencer. Ha sido un año marcado por desafíos duros: enfermedades que golpearon a nuestras familias, carencias que pusieron a prueba la vida cotidiana, y un contexto internacional complejo que no siempre nos favorece. Sin embargo, también ha sido un año en el que la Revolución volvió a triunfar, porque triunfar es mantenerse de pie, unidas, defendiendo lo que somos y lo que soñamos.
En cada uno de esos desafíos, las mujeres cubanas han sido sostén e impulso. Desde los consultorios y hospitales hasta los comedores comunitarios; desde los barrios en transformación hasta los espacios de creación, ciencia y emprendimiento; desde la familia hasta los más altos niveles de decisión, ustedes han sostenido la vida y han demostrado que la fuerza moral de este país tiene rostro de mujer.




