Por Redacción Mujeres
El XI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba se convirtió en un espacio de análisis profundo sobre los desafíos que enfrenta la nación y el papel que corresponde al Partido en la conducción de los procesos políticos, económicos e ideológicos. La sesión, encabezada por el Primer Secretario y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se desarrolló en vísperas del aniversario 67 del Triunfo de la Revolución, en un escenario marcado por tensiones económicas, el impacto del huracán Melissa y la necesidad de fortalecer la recuperación en las provincias afectadas.
La agenda incluyó la evaluación del cumplimiento del Programa de Gobierno, concebido para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, y que desde el 15 de noviembre se somete a un proceso continuo de estudio y debate en todas las organizaciones de base del Partido, la Unión de Jóvenes Comunistas, la Central de Trabajadores de Cuba y sus sindicatos, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños y la Federación Estudiantil Universitaria. El primer ministro, Manuel Marrero Cruz, destacó que el principal desafío no es el diseño del Programa, sino convertir la planificación en resultados concretos, perceptibles para la población y alineados con la soberanía y la justicia social. Explicó que el Programa se conforma por 106 objetivos específicos, 342 acciones y 264 indicadores y metas, y que los avances incluyen medidas de control del déficit fiscal, flexibilización de políticas de inversión extranjera, perfeccionamiento de la organización salarial, incremento parcial de las pensiones y la inversión en energías renovables.
El Pleno también abordó los objetivos y metas del Plan de la Economía para 2026, el análisis del proyecto de Presupuesto del Estado para el próximo año y la evaluación de los daños ocasionados por el huracán Melissa, así como la marcha de la recuperación en las provincias afectadas. Como es habitual, el Buró Político rindió cuentas sobre su gestión e informó las principales decisiones adoptadas en este periodo, en el marco del proceso organizativo del IX Congreso del Partido, previsto para abril de 2026, coincidiendo con el centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro. En este contexto, se realizó la promoción del general de Cuerpo de Ejército Roberto Legrá Sotolongo al Buró Político, reconocimiento a una trayectoria militar y académica marcada por la lealtad y el compromiso con la defensa de la soberanía nacional.
Las intervenciones del Primer Secretario estuvieron centradas en la necesidad de transformar el estilo de trabajo del Partido y fortalecer su vínculo con la población. “Nosotros no nos podemos permitir en las condiciones actuales, y estoy hablando desde la actitud del Partido, desde el trabajo del Partido, que el burocratismo, el formalismo y la inercia sigan siendo frenos.” Con esta afirmación, Díaz-Canel subrayó que el Partido debe ser capaz de cambiar todo lo que deba ser cambiado, en consonancia con el concepto de Revolución. “Los mecanismos de control hay que fortalecerlos y la rendición de cuentas tenemos que lograr que sea profunda y sistemática en todos los ámbitos de nuestra sociedad.
El Primer Secretario insistió en que la democracia interna debe ser robustecida, recordando que “si somos el único Partido, tiene que ser el Partido más democrático, porque es el Partido de todo el pueblo cubano.” Para ello, señaló que es imprescindible mantener un contacto constante con la población y darle participación en todo lo que se proyecta y se ejecuta. “Estar más cerca de los problemas reales de la gente, hay que ser más exigentes con los cuadros y tenemos que ser más transparentes en la relación con nuestra sociedad.”
La unidad fue otro de los ejes de su intervención: “Una vez más, en este Pleno se ratifica que para lograr todo eso hay que seguir defendiendo la unidad, esa unidad de la que tanto nos habló el General de Ejército en el discurso por el 65 aniversario del Triunfo de la Revolución.” Díaz-Canel planteó que cada militante y cada organización de base deben evaluarse en tres dimensiones: escucha activa, capacidad movilizadora y ejemplo personal. “Si queremos sacar las cosas adelante, lo primero que tenemos que lograr es que la organización de base del Partido en cada lugar sea fuerte, y sea exigente, y que la militancia esté al frente en todas las tareas. Y eso no siempre lo logramos.”
El dirigente enfatizó que la unidad no es un concepto abstracto, sino una práctica que se forja participando y formando consensos. “Lo que sí está claro es que esa unidad es la garantía de que Cuba va a seguir siendo libre, independiente y soberana.” En ese sentido, llamó a intensificar la batalla ideológica, cultural y comunicacional, defendiendo la verdad de Cuba frente a la manipulación y la desinformación. “Con la guerra económica que nos tienen impuesta, con la guerra mediática que nos tienen impuesta, aquí cada día de la Revolución es una victoria, porque estamos enfrentando al enemigo más poderoso y lo estamos enfrentando con mucha dignidad.”
El bloqueo recrudecido y la intoxicación mediática fueron descritos como presiones constantes y de gran magnitud. “La cantidad de presiones y de situaciones en las que nos pone el bloqueo recrudecido y la intoxicación mediática, es altísima.” Frente a ello, Díaz-Canel reafirmó la capacidad de resistencia del pueblo cubano: “Solo un pueblo heroico que defiende una Revolución, que tiene el ejemplo de la historia de esa Revolución, es capaz de soportar lo que hemos estado viviendo en todos estos años.”
El XI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba se consolidó así como un espacio de reafirmación de principios, de rendición de cuentas y de proyección hacia el futuro. La combinación de análisis económico, debate político e ideológico y promoción de cuadros demuestra que el Partido continúa siendo la vanguardia de la nación, capaz de enfrentar los desafíos más complejos con unidad, creatividad y compromiso. La participación activa de las organizaciones de base, la transparencia en la rendición de cuentas y la defensa de la verdad de Cuba son las claves para avanzar en el camino socialista, sosteniendo la dignidad nacional y reafirmando que lo más revolucionario dentro de la Revolución es, y debe seguir siendo, el Partido.
Fuente:
Cubadebate


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