lunes, 19 de mayo de 2025

Martí: no cabe errar


La muerte de José Martí hace 130 años este 19 de mayo, y la proclamación el día 20 de 1902 de una república que negó los ideales libertarios de los hombres y mujeres que lucharon por su independencia y soberanía, matiza esta fecha.

Por Marilys Suárez Moreno

Machetes y balas se enfrentaron en fiera batalla. Corría el domingo 19 de mayo de 1895 y José Martí, el Apóstol de la independencia y la dignidad cubanas, ofrendaba su vida, tras un enfrentamiento con una partida española. "Esto es muerte o vida, y no cabe errar", había dicho.

Cartas y apuntes que corresponden a diferentes lapsos de su existencia, quedaron plasmados antes. Documentos que, según Roberto Fernández Retamar, ninguno supera a los que se recogen en el Diario de Cabo Haitiano a Dos Ríos, que empezó a escribir a partir del nueve de abril de ese mismo año, cuando embarcó en Santo Domingo con destino a Cuba. Antes le había escrito a María Mantilla: Tengo la vida a un lado y la muerte a otro, y un pueblo a las espaldas.

Muma, una mujer con el tabaco en la piel


Foto: Javier Arzuaga Carvet

Por Loraine Castillo De los Reyes

Los primeros rayos del sol aún resultan incipientes en la Ciudad Héroe cuando Gilda Ocaña, cariñosamente apodada Muma, sube las escaleras de la fábrica de tabacos Celia Sánchez con rumbo a las galeras, en las cuales desde hace 27 años el aroma denso y envolvente de los puros impregna el aire y su piel.

Así ha sido desde la apertura de la institución en 1998 cuando, incentivada por una amiga, se trasladó desde la locación destinada a la producción de consumo nacional, en las cercanías del paseo La Alameda, hacia el otrora complejo textil.

De acuerdo con Ocaña, torcedora desde los 31 años, llegar al centro le brindó la oportunidad de empoderarse de disímiles formas, pues además de incrementar los ingresos económicos, se especializó mediante la capacitación continua y florecieron los saberes sobre el oficio y su historia.

sábado, 17 de mayo de 2025

Concluye el XIII Congreso de la ANAP



Por Gabriela Milena Padrón Morejón y Ana Laura Fernández de Lara

En la clausura del Congreso de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) este viernes 17 de mayo, Cuba no solo celebró el Día del Campesino, sino también el aniversario 66 de la firma de la Primera Ley de Reforma Agraria, un momento histórico que transformó el campo cubano y marcó el inicio del modelo de justicia social en las zonas rurales.

Aboga FMC por mayores facilidades para las mujeres productoras en los campos de Cuba


Por Ana Laura Fernández de Lara 

«Cuando una mujer pide tierras para producir, siempre se gana». Así concluyó Teresa Amarelle Boué, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), una de las sesiones en la primera jornada del XIII Congreso de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), donde se discutió la necesidad de incrementar la participación femenina en el sector agrícola y agilizar la entrega de tierras a mujeres productoras.  

Aurora camina segura: Testimonios de mujeres víctimas de violencia de género (I)



Por Gabriela Orihuela

En los últimos años se ha visibilizado con mayor fuerza desde los medios de comunicación la violencia machista; no es suficiente, pero se hace notar la necesidad de seguir abordando el tema. Disímiles son las historias que podemos mostrar. Cada una de ellas guarda, entre líneas y sentires, mensajes de fortaleza, resiliencia, luchas internas y otras más visibles. Narrar los testimonios de mujeres víctimas de violencia de género no es un mero acto de enunciación, puede convertirse, además, en la excusa perfecta para teorizar y educar sobre conceptos manidos, pero poco comprendidos; para conocer que existen, entre silencios y verdades; para saber que ellas, las mujeres, no están solas.

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Soy una mujer libre. Hoy siento el aire distinto; camino más segura y no volteo para ver a quién le pertenecen los pasos que escucho. Duermo tranquila y sueño con el mar.

Hace unos años los colores del día a día no parecían tan vibrantes. Él se encargó de apagarlos, de eliminar los rastros de felicidad y fortaleza que poseía al cumplir sesenta y cuatro primaveras. Pero él no llegó en ese tiempo y ni siquiera fui yo quien le dio entrada en nuestras vidas. Tuve que resignarme cuando lo hizo, cuando se quedó.