Por Marilys Zayas Shuman
La Asamblea Nacional del Poder Popular sesionaba en la tarde de este miércoles con el ritmo intenso que ha caracterizado este VII Período Ordinario: informes, cifras, transformaciones, ajustes y proyecciones.
En medio de ese ambiente técnico y acelerado, la intervención de la diputada Llaniska Lugo introdujo un tono distinto. Su discurso no solo se sumó a la cadena de datos; abrió un espacio de reflexión política y sensibilidad social que marcó un punto de inflexión en el debate.
Lugo habló desde la experiencia social y desde la memoria colectiva, situando las 176 transformaciones económicas y sociales en un contexto que, según dijo, no puede obviarse: el cerco externo, la crisis interna y la desconexión que sienten sectores de la población respecto al proyecto socialista.
