Por Marilys Suárez Moreno
“Ahí Están las Mujeres! Dijo Fidel y desde entonces formaron parte integral del Ejército Rebelde, y de las Milicias después, pues además de combatir como cualquier soldado, reivindicaban su condición de género, amén de constituir el primer grupo guerrillero de América, y como tal merecedoras de combatir con las armas en las manos.
Habían llegado desde los distintos frentes y campamentos donde desarrollaban tareas de enfermeras, guías de arrias de mulos, abastecedoras de alimentos, cocineras, transportadoras de pertrechos, maestras, mensajeras y hasta costureras.
Una pregunta latía en los pensamientos de cada una de ellas. ¿Para qué las quería Fidel? Corría el 4 de septiembre de 1958 y mientras en La Habana la élite y la soldadesca batistiana celebraba con cañonazos y fiestas la fecha del cuartelazo, La Plata, pareció vestirse de mujer esa noche.
