Por Yamylé Fernández Rodríguez
Fotos: De la autora y Bárbara Suárez Ávalos
Cincuenta años de vida artística celebró recientemente en la ciudad de Camagüey Teresita Romero Miranda, destacada cantante, compositora y profesora que se ha ganado un lugar indiscutible en el panorama cultural de esta patrimonial urbe cubana.
Se trata de una trayectoria que ha transitado por escenarios tan diversos como el cabaret, el Coro Profesional de Camagüey, el Dúo Voces y su querido Grupo Vocal Desandann, al frente del cual contribuye a preservar y promover la herencia cultural haitiana en Cuba.
Descendiente de haitianos por la línea paterna, radicados en Banes, provincia de Holguín, Teresita comenta que, aunque creció junto a su familia materna en Camagüey, siempre sintió un profundo orgullo por las costumbres y la historia de un legado que ha defendido con creces.
Graduada de la Escuela Nacional de Arte, donde cursó estudios de teoría y solfeo, recuerda que mientras trabajaba en La Habana asistió por primera vez a un encuentro de la Asociación de Descendientes de Haitianos.
Aquel acercamiento al universo sonoro de esa cultura la cautivó de inmediato:
“De verdad que quedé fascinada por la calidad de las letras porque todas cuentan historias.
“Por ese entonces también integraba el Coro Profesional de Camagüey y, al regresar, le comenté a la directora, Emilia Díaz Chávez, que dentro del propio coro existían descendientes de haitianos en todas las cuerdas: bajos, sopranos, contraltos y tenores. Le propuse entonces crear un grupo vocal que interpretara la música haitiana, no desde la danza, sino desde las canciones, que son preciosas. Y ahí empezó todo bajo la guía de Emilia”.
Aunque confiesa no estar entre los fundadores de Desandann debido a compromisos laborales en la capital del país, Teresita se incorporó al proyecto poco después de regresar a Camagüey y actualmente dirige el colectivo, integrado por doce miembros.
¿Qué los ha motivado a incluir en su repertorio canciones dedicadas a las mujeres?
“La mujer haitiana es muy trabajadora, muy luchadora y muy defensora de su familia, y todo eso se refleja en las canciones. Cada tema habla de un motivo diferente, del trabajo o de los hijos. Son historias a veces tristes, pero la mujer siempre está presente en todas las etapas de la cultura haitiana”.
Junto a sus compañeros ha representado con éxito una parte esencial del legado haitiano presente en la identidad cubana, pues la agrupación ha realizado giras internacionales por países como Inglaterra, Francia, Canadá, Estados Unidos, Martinica y Guadalupe, a lo que se suman varias visitas a Haití, la grabación de dos discos y la exitosa colaboración con artistas extranjeros.
“Recuerdo que una vez nos entregaron un reconocimiento pensando que éramos haitianos. Cuando dijimos que éramos cubanos se sorprendieron, pero es que en nuestra isla existe una amplia descendencia haitiana”.
Entre los momentos más significativos de su trayectoria, Teresita evoca la participación de Desandann en las celebraciones por el bicentenario de la independencia de Haití en el 2004 y, años después, la actuación del grupo junto a la cantoría infantil Martha Jean Claude, bajo su dirección, ante el entonces presidente haitiano René Préval durante una gala por la Francofonía en Cuba celebrada en La Habana en 2007.
Paralelamente a su labor en Desandann, la experimentada vocalista desarrolla una intensa actividad en el Dúo Voces junto a su carismática colega Marina Collazo Fernández.
“Empezamos por el feeling a capella, sin acompañamiento musical. Hacemos boleros, cha cha chá, además de otros ritmos cubanos, y ya hasta interpretamos merengue. Marina es muy expresiva y a veces quiere que yo baile, entonces le digo: ‘Espérate, que hay cosas que ya no puedo hacer a esta edad’, comenta entre risas.
Madre, abuela, maestra y promotora cultural, Teresita Romero Miranda encuentra una de sus mayores satisfacciones en transmitir conocimientos a las nuevas generaciones.
Su hijo, Osvaldo Céspedes Romero, continúa el camino de la música como integrante del Coro Profesional de Camagüey y también de Desandann, en tanto su pequeño nieto, de apenas dos años de edad, ya responde con entusiasmo al sonido de la percusión y los ritmos de la conga.
¿Cómo se autodefine Teresita Romero Miranda?
“Soy cubana haitiana. Dicen que tengo un haitiano en la cabeza porque me paso la vida buscando música haitiana. Así me considero: una cubana que ama profundamente su cultura, pero haitiana a la vez.
“No pensé que a estas alturas todavía estuviera aquí, sobre el escenario. Ya cumplo 69 años de edad y ha sido una vida entera dedicada a la música, pero mientras tenga fuerzas seguiré, porque es lo que más me gusta hacer”.




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