martes, 6 de octubre de 2026

Barbados: La memoria intacta cincuenta años después





Redacción Revista Mujeres 

El horrendo crimen de Barbados continúa siendo una herida abierta que atraviesa nuestros recuerdos. El hecho estremece y la memoria está intacta cincuenta años después.

El vuelo 455 de Cubana, un Douglas DC-8 de fabricación estadounidense, el cual se dirigía desde la isla de Barbados a la de Jamaica —con destino a La Habana— fue destruido en un atentado terrorista que tuvo lugar el 6 de octubre de 1976.

La aeronave estalló sólo nueve minutos después de haber despegado desde el Aeropuerto Internacional Grantley Adams, a unos 18 000 pies de altura, debido a una bomba escondida en el baño trasero.

De inmediato se inició un descenso rápido, mientras los dos pilotos trataban infructuosamente de llegar al aeropuerto, una segunda bomba explotó en los siguientes minutos, contribuyendo a que el avión se estrellase.

Las 73 personas a bordo del transporte aéreo murieron en el hasta entonces peor ataque de este tipo en el hemisferio occidental. 

Entre los fallecidos se encontraban los 24 miembros del equipo nacional juvenil de esgrima, quienes regresaban a Cuba luego de haber ganado todas las medallas de oro en el Campeonato Centromericano y del Caribe; algunos no llegaban ni siquiera a los 20 años de edad. 

En un discurso memorable, en la Plaza de la Revolución, al despedir a las víctimas de ese atentado, nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, pronunció aquella frase que se volvió recurrente para el pueblo de Cuba: “Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”.

Aún el caso está impune, sus instigadores intelectuales y conjurados han muerto en territorio estadounidense, país que los cobijó y dio amparo hasta el final.

En junio de 1976, en Bonao, República Dominicana, se reunieron representantes de organizaciones extremistas de origen cubano, asentadas en territorio estadounidense. 

El encuentro fue coordinado por uno de los responsables, Orlando Bosch, entonces prófugo de la justicia norteamericana por violar su libertad condicional, tras ser juzgado por varios delitos, incluida la extorsión a emigrados cubanos mediante métodos terroristas.

Se celebraron dos reuniones: una para constituir la alianza terrorista denominada Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), y otra para planificar más de veinte actos de terror.

Las  acciones incluían representaciones diplomáticas cubanas, su personal e intereses de países que, pese a las presiones, mantenían relaciones con Cuba. 

El terrorismo incubado en algunos sectores de la emigración cubana ha constituido, desde sus orígenes, un caso de terrorismo doméstico en territorio estadounidense. 

La voluntad política de las sucesivas administraciones estadounidenses, enfocada en destruir el sistema político cubano, ha permitido que este fenómeno persista hasta el presente.

En Cuba, el 6 de octubre ha sido declarado oficialmente como el Día de las Víctimas del Terrorismo de Estado. La fecha fue escogida precisamente para honrar la memoria de las víctimas del atentado contra el avión de Cubana, cuyos autores tenían vínculos probados con la CIA.

Tomado de Cubadebate, Minrex.

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