Por Aime Sosa Pompa
El documental “Fidel y la mujer cubana”, de la serie La era de Fidel con producción de TeleSUR, se presentó este martes en el Centro Fidel Castro en La Habana.
La proyección, con más de media hora, combina fotografías, fragmentos de discursos del Comandante en Jefe en cónclaves nacionales y materiales de noticieros clásicos, más entrevistas a quienes aprecian sus enseñanzas.
Al encuentro asistieron federadas y estudiantes de noveno grado de la Secundaria Básica Guido Fuentes, la mayoría vieron las imágenes por primera vez.
El audiovisual repasa acontecimientos de 1959 y la década de 1960 en los que las mujeres tuvieron un papel protagónico: la fundación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la Campaña de Alfabetización, las escuelas de corte y costura, las becas para estudiar en la capital, como macheteras en las zafras, las primeras paracaidistas y la creación de los primeros Círculos Infantiles; entre otros sucesos que hicieron de esa época una de las más febriles y entusiastas tras el triunfo de la revolución.
El material muestra además como quedaron atrás los tiempos en que ellas eran invisibilizadas y poco a poco se apoderaron con justeza de sitiales incomparables, todo con una efervescencia patente en las imágenes y los vítores colectivos de aquellos momentos.
La obra destaca el año 1966, cuando durante una plenaria el líder histórico se refirió a una de las mayores enseñanzas y uno de los mayores triunfos de la Revolución cubana: la lucha contra prejuicios que llevaban milenios vigentes.
Después cual una crónica de historia llena de impactos en blanco y negro, se llega a la década de 1980. El audiovisual presenta a las cubanas en las primeras líneas defensivas de la Patria, en las Milicias de Tropas Territoriales o como parte de las primeras artilleras que viajaron a Angola.
En los años 90, el documental recuerda cómo las dificultades y carencias del llamado Período Especial afectaron sobre todo a las mujeres. En un Congreso de la FMC en 1995, Fidel Castro se refirió al peso fundamental de los sacrificios que ellas llevaban y afirmó que necesitaban mayor apoyo ante aquellas condiciones difíciles.
El itinerario fílmico avanza a este año 2026, en una Cuba impactada de lleno con bloqueos que tratan de asfixiar el día a día de las cubanas, dispuestas a sostener con fuerza el quehacer cotidiano. Dos proyectos actuales y una científica muestran el impacto de los objetivos de Fidel Castro por la gobernanza y la independencia de las mujeres en todos los frentes.
El primero es un encuentro del equipo de TeleSUR con el proyecto VIDA, en el reparto Vieja Linda de la capital cubana. Yolanda, Maritza, Madaray y Natalia comentan los resultados del trabajo en cinco patios dedicados a la producción sostenible de alimentos, en medio de apagones, fogones de carbón y falta de agua.
Sus palabras y las escenas muestran el ingenio, los dones y los talentos puestos en función de la sociedad. «A Cuba la salvamos los cubanos y las mujeres siempre encabezando esto. Ni detrás ni delante, todos de la mano. Solo necesitamos unirnos como país», afirma Natalia, una de las entrevistadas con un turbante rojo que puede evocar las raíces de un pasado siempre indoblegable.
El segundo recorrido se detiene en la Casa Productora de Audiovisuales para el Activismo Social, Lizette Vila Espina, su lideresa, habla de los propósitos del colectivo y comenta entre otras cuestiones, sobre el Plan de Adelanto para las Mujeres (PAN). Señala que esas y otras letras aún no acaban de trascender y que, a pesar de las estrategias de prevención contra las violencias, persiste el ejercicio patriarcal y machista. En Paloma, comenta, tres pilares hacen posible cada entrega: denuncias, demandas y reparaciones. «Vamos a crear una fábrica de felicidad como un proyecto de vida concreto. Por eso no me separo de los hombres y de las mujeres», expresa Lizette, conocida por su incesante creatividad ante la igualdad de género.
Otra de las voces escuchadas es la Heroína del Trabajo de la República de Cuba, Belinda Soler, del Centro de Inmunología Molecular, quien recuerda que la mayor parte de la fuerza científica en Cuba son mujeres y que el país ocupa el primer lugar en patentes en sus manos. Con la sapiencia de quien sabe que aun hay mucho por hacer, la investigadora reconoce que por Fidel Castro, hoy existe la posibilidad de estar una nación diferente.
Asimismo Yolanda Ferrer Gómez, una de las primeras afiliadas de la recién fundada FMC, llegó a ser su secretaria general por 22 años; reconoce en Fidel Castro a un estadista que, como ninguno, hizo posible el ejercicio pleno de la igualdad y de otras oportunidades para las mujeres.
El documental deja una frase de Lizette Vila que puede ser una de las insignias que en el centenario de Fidel Castro quedan gracias a la fortaleza de sus propósitos: «Sentir que yo era una mujer digna».

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