lunes, 14 de septiembre de 2026

Desde los BRICS, la voz de Cuba: "No somos una amenaza para nadie"



Por Isel Quintana Freyre

La XVIII Cumbre de líderes de los BRICS, celebrada en la India, reflejó profunda preocupación por la situación que atraviesa Cuba debido al recrudecimiento sin precedentes del bloqueo estadounidense en una declaración adoptada este fin de semana en Nueva Delhi.

El Grupo expresó su alarma por los efectos adversos de esa política hostil sobre la economía cubana, los suministros de energía y el impacto humanitario en el pueblo y reiteró la necesidad de poner fin a las medidas económicas, comerciales y financieras contra la Isla.

El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, quien presidió la delegación cubana, denunció en la sesión abierta de los BRICS, el reforzamiento inédito de esa política, acrecentada con un cerco energético que amenaza con sanciones secundarias a todo el planeta. " Ello ha generado la disrupción violenta de las cadenas de suministro al país afirmó, y lo calificó como un genocidio silencioso que cobra vida".

Con la firmeza de quien defiende la dignidad de un pueblo entero, el canciller subrayó que se trata de «un acto de castigo colectivo contra todo el pueblo cubano», cuyos efectos indiscriminados y de carácter humanitario resultan incalculables y provocan gran sufrimiento a las familias. 

"Es el instrumento escogido para conseguir el cambio de régimen advirtió, y señaló que es la misma lógica que sostiene la injustificable permanencia de Cuba en la lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo ".

Rodríguez Parrilla fue contundente al cuestionar las consecuencias globales de permitir tales acciones: Si se permitiera al gobierno de Estados Unidos destruir a una pequeña nación con el propósito de cambiar su sistema político, o con cualquier otro, el mundo se tornaría aún más peligroso de lo que ya es. ¿Qué vendría después, quién sería el próximo?

El jefe de la diplomacia cubana agradeció a los países integrantes y socios del grupo por los pronunciamientos a favor del levantamiento del bloqueo y del cerco energético contra Cuba, así como las incontables muestras de apoyo y solidaridad de los pueblos del mundo. 

"Somos un país de paz. No somos una amenaza para nadie", afirmó al ratificar la disposición de la Isla a contribuir con sus experiencias al fortalecimiento de esta agrupación, a la que aspira a integrarse como miembro pleno.

Destacó que los BRICS tienen el potencial de ser un factor de paz y seguridad para todos, de desarrollo, justicia y progreso del Sur Global, indispensable para construir un nuevo orden internacional multilateral, equitativo y democrático, basado en la igualdad soberana de los Estados y en el derecho internacional.

En tal sentido puntualizó: "En amplio consenso, trabajan arduamente nuestro pueblo y gobierno, y acometemos ahora, aceleradamente, trascendentales cambios económicos y sociales para resolver problemas estructurales o del pasado y para responder a la guerra económica que se nos hace. No habrá desamparados ni cejaremos en nuestras políticas sociales".

En el marco de la cita —a la que Cuba asiste por segundo año consecutivo en su calidad de país socio— el ministro de Relaciones Exteriores sostuvo reuniones de trabajo con el primer ministro de Vietnam, Le Minh Hung, y con sus homólogos de Brasil, Mauro Vieira; de la India, Subrahmanyam Jaishankar; y de Irán, Abbas Araghchi.

Cuba regresa con el respaldo de naciones que reconocen a un país digno, soberano y solidario. Y con la certeza de que, como expresó Rodríguez Parrilla, nos asiste la razón y la justicia. 

Continuaremos defendiendo, hasta las últimas consecuencias, nuestro derecho a la libre determinación, y nada nos apartará del camino de desarrollo socialista que nuestro pueblo, en estrecha unidad, ha escogido libremente, sentenció.

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