Por Marilys Suárez Moreno
Aquel día, parecía que la vida discurría apacible en San Juan y Martínez, provincia de Pinar del Río, como en cualquier pueblo, la juventud buscaba como pasar un buen rato, aunque a lo interno, bullía la lucha.
Lo mejor de la juventud pinareña entregaba sus más puras energías al empeño de derrocar a la tiranía batistiana. Entre ellos, los hermanos Luis y Sergio Saíz Montes de Oca, sobresalían por su disposición y combatividad.
Aquel 13 de agosto de 1957 Fidel cumplía 31 años de edad y los hermanos salieron con el propósito de homenajear al líder revolucionario, peleando ya en la Sierra Maestra.
Horas después, San Juan y Martínez lloraba a los jóvenes asesinados en plena calle, casi a la entrada del cine local, donde se encontraban.
Sergio Saíz, jefe de Acción y Sabotaje en San Juan y Martínez, fue interceptado por la policía que pretendía registrarlo. Su hermano Luis, más alejado del lugar, acudió en su ayuda, casi enseguida sobrevino la descarga mortal que acabó con sus vidas.
La noticia del crimen conmocionó a Pinar del Río y a toda Cuba ¿Quiénes eran estos jóvenes? En 1956, cuando se cerró la Universidad y los estudiantes de Pinar del Río fueron a la huelga, los hermanos Saíz Montes de Oca se dedicaron a las actividades clandestinas en su ciudad natal.
Corajudos y llenos de convicciones, los hermanos fueron formados en sólidos principios patrióticos. Su madre, Esther Montes de Oca, era una maestra muy acreditada en San Juan y Martínez y educó a sus hijos en el compañerismo y la responsabilidad.
Testimonios recogidos entre familiares y amistades cercanas, señalaban a Luis como de hablar suave, pero tierno y afable como su hermano Sergio. Ambos imbuidos de un gran patriotismo.
La muerte de aquellos jóvenes, casi niños, el 13 de agosto de 1957, luego de intentar como celebrar el cumpleaños de Fidel, fue un crimen que no amilanó a la juventud que, de un modo u otro, continuó la lucha por derrocar a la tiranía batistiana.
Su madre quiso mantenerlos vivos en el recuerdo de su gente y por muchos años dirigió el museo erigido en la casa familiar. Todo quedó como cuando salieron aquel día, a ver cómo homenajeaban a Fidel en su cumpleaños.
Camas, libros, juguetes, implementos deportivos, recuerdos. La Casa-Museo de los hermanos Saíz Montes de Oca es un referente para quien pase por San Juan y Martínez, de Cuba y del mundo.
Recordarlos, justo en el Centenario de Fidel es honrarlos. Sus asesinos pagaron con su vida el crimen y el ejemplo replicó en generaciones de jóvenes capaces y luchadores.

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