lunes, 31 de agosto de 2026

Angela Davis en México: feminismo abolicionista y política de la esperanza



Por Marilys Zayas Shuman

La filósofa y activista Angela Davis ofreció en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) una conferencia magistral que reavivó debates sobre justicia, feminismo y democracia en América Latina. Su mensaje, centrado en la esperanza, resonó en un país marcado por la violencia estructural.

El 26 de agosto de 2026, en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, la UNAM recibió a Angela Davis y a la académica Gina Dent para presentar la edición en español del libro Abolición, feminismo, ¡ahora! dentro de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI). La conferencia, moderada por Amneris Chaparro del CIEG-UNAM, congregó a miles de asistentes.  

Según reportó La Jornada, Davis subrayó que “el primer trabajo del activismo radical es generar esperanza… la desesperanza no es una opción”. El eje central de su intervención fue el feminismo abolicionista, que cuestiona la eficacia de las prisiones y propone alternativas basadas en el cuidado comunitario. Davis recordó que las cárceles reproducen desigualdades raciales, de clase y de género.  

En palabras recogidas por El Universal, Davis insistió en que “la justicia transformadora no es un ideal abstracto, sino una práctica que surge de las comunidades que se niegan a ser destruidas por la violencia estatal”.

La esperanza radical fue presentada como estrategia política. Davis recordó su encarcelamiento en los años 70 y cómo la presión popular internacional logró su liberación, demostrando que la esperanza colectiva puede transformar realidades.  

La conferencia fue interrumpida por un grupo de estudiantes que denunciaron violencia contra mujeres presas y criticaron a la UNAM. Davis permaneció en el escenario escuchando con calma, lo que reforzó su compromiso con la pluralidad de voces. El episodio, reseñado por Proceso, evidenció que el feminismo abolicionista no puede ser un discurso aislado, sino que debe dialogar con las luchas concretas de quienes enfrentan la violencia institucional.

La visita de Davis, tras casi seis décadas sin pisar México, tiene un valor simbólico: conecta las luchas afroamericanas con las latinoamericanas y enlaza el feminismo internacional con las batallas locales de madres buscadoras, colectivos trans y defensoras de derechos humanos. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum calificó a Davis como “una institución en la defensa de los derechos de las mujeres y los derechos civiles”.

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