martes, 24 de febrero de 2026

Las constituciones de 1976 y 2019: dos hitos en la historia política de Cuba


 Por Marilys Zayas Shuman

La historia constitucional de Cuba refleja la evolución de su proyecto político y social. Dos textos marcan hitos en la etapa contemporánea: la Constitución de 1976 y la de 2019. Ambas fueron aprobadas en fechas cargadas de simbolismo, que enlazan la tradición independentista con la continuidad del socialismo.

La Constitución de 1976 fue la primera de carácter socialista en el hemisferio occidental. Se aprobó en referendo el 15 de febrero de ese año, con una participación masiva, y se proclamó el 24 de febrero, aniversario del reinicio de la Guerra de Independencia de 1895. Esa coincidencia buscó subrayar la continuidad entre la gesta independentista y la Revolución triunfante de 1959.

El texto significó la institucionalización del socialismo en Cuba: definió al Estado como socialista, estableció la Asamblea Nacional del Poder Popular como órgano supremo y garantizó derechos sociales fundamentales como la educación y la salud gratuitas. En palabras de Fidel Castro, se trataba de que la nueva carta magna fuera “no una constitución formal sino de fondo y de forma, que responda a las realidades y que sea expresión jurídica del pensamiento revolucionario”.

Radio Rebelde, la voz que nunca calla


Por Isel Quintana Freyre

El 24 de febrero de 1958, en plena Sierra Maestra, un grupo de hombres liderados por Ernesto Che Guevara encendió un transmisor improvisado y lanzó al aire un estremecedor mensaje: “Aquí, Radio Rebelde…”. Aquella primera emisión de apenas veinte minutos no fue solo un parte de guerra, fue el nacimiento de una voz que acompañaría a la Revolución cubana y que, hasta hoy, sigue latiendo en el corazón del pueblo.  

Para mí, Radio Rebelde no es únicamente una emisora. Es escuela, es familia, es el espacio donde aprendí que el periodismo se ejerce con ética, rigor y sensibilidad social. Cada transmisión, cada entrevista, cada editorial que tuve el privilegio de producir y editar, me enseñó que la palabra puede ser puente entre la realidad cotidiana y la esperanza colectiva.  

De pueblo a pueblo: México abraza a Cuba con solidaridad



Por Isel Quintana Freyre

La fuerza de la solidaridad volvió a demostrar que los pueblos son capaces de vencer cualquier obstáculo. Una campaña realizada en el corazón del Zócalo de la Ciudad de México reunió más de 200 toneladas de alimentos y otros insumos destinados a Cuba, gesto que confirma la hermandad entre ambas naciones.  

Durante la jornada final, la activista Olivia Garza subrayó que lo más valioso de esta acción fue visibilizar el impacto del bloqueo económico, comercial, financiero y ahora petrolero contra la isla. “Estados Unidos, que constantemente se siente el paladín de la libertad y la democracia, está violando los derechos humanos de todo un pueblo”, denunció la vicepresidenta de la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí.  

Una guerra necesaria


El 24 de febrero de 1895 comenzó por el Oriente cubano, la última guerra de nuestra independencia.


Por Marilys Suárez Moreno

Aquel que dijo: "La esclavitud de los hombres es la gran pena del mundo", se preparó para la última batalla .Y aunque las guerras nunca son necesarias, esta que Martí organizó desde el exilio, no solo era necesaria, sino imprescindible en aquel momento histórico.

Las condiciones estaban dadas, al imperialismo naciente le interesaba controlar la economía nacional. Los desajustes sociales, las contradicciones, la represión de la Metrópoli y las ansias libertarias de los cubanos, convocaban a la guerra necesaria, como la definió Martí, su organizador y jefe.

Tres signos para nombrar la resistencia

 

Por Marilys Zayas Shuman

El lupus es una palabra que viene de lejos. En la Edad Media, los médicos llamaron lupus —lobo en latín— a las lesiones que devoraban la piel como mordidas invisibles. Era un término duro, marcado por el miedo y la incomprensión. Con el tiempo, la ciencia lo transformó en diagnóstico, pero la palabra quedó como recordatorio de la ferocidad de una enfermedad que no se ve, pero muerde desde dentro. El lobo, símbolo de amenaza, se convirtió en metáfora de una batalla silenciosa que se libra en el cuerpo.

La mariposa llegó después, como símbolo inesperado. El eritema malar, esa erupción que tiñe las mejillas y el puente de la nariz, dibuja la silueta de unas alas abiertas. Lo que era marca de dolor se convirtió en emblema de resiliencia. La mariposa, frágil y fuerte, habla de transformación: de cuerpos que se reinventan, de mujeres que vuelan aun con el peso de la enfermedad. En América Latina y Cuba, la mariposa se ha vuelto también un signo de comunidad: un recordatorio de que, aunque el lupus marca, también permite desplegar alas colectivas.

El color morado completa la tríada. Adoptado por las campañas globales, ilumina monumentos cada 10 de mayo, Día Mundial del Lupus. Es un color de dignidad y esperanza, de lucha silenciosa y colectiva. El morado es también un color de duelo y memoria, pero aquí se resignifica como símbolo de vida y resistencia. En Cuba, se mezcla con los tonos de la cotidianidad: colas, apagones, sobrecarga. Y aun así, brilla como un hilo de esperanza que une a quienes conviven con la enfermedad.