
Nosotras, defensoras de la memoria viva de esta nación, alzamos hoy nuestra voz y plasmamos nuestras firma por la paz y por la patria. Lo hacemos desde la experiencia, desde la historia que hemos sostenido con nuestras manos.
Firmamos porque Girón nos enseñó que los principios no se negocian. Porque un pueblo unido, consciente y organizado no se arrodilla ante ninguna amenaza. Esa lección la llevamos en la sangre, en la palabra, en cada espacio donde la vida se construye y crece
Firmamos porque la paz es un derecho humano irrenunciable. Porque sin paz no hay futuro para nuestros hijos e hijas, no hay seguridad para nuestras comunidades, no hay horizonte para la nación.



