Congreso Nacional de Mujeres celebrado en La Habana en 1923. Próximos a la fiesta del Día Internacional de los Trabajadores, vale recordar que en los días aquellos de la naciente república mediatizada, las luchas obreras en Cuba se hicieron sentir con fuerza, particularmente en los primeros cinco lustros republicanos.Por Marilys Suárez Moreno
Foto: Radio Reloj
La creación de las primeras asociaciones femeninas se inició en Cuba a mediados del primer cuarto de siglo. Era un movimiento destinado a incorporar a la mujer a la política, carecía de carácter clasista y su actividad se circunscribía a las tareas domésticas, a ciertas actividades agrícolas relacionadas con la producción del tabaco y al trabajo de tipo comercial en sus fases más elementales.
La crisis económica que siguió a la Primera Guerra Mundial incrementó la fuerza de trabajo femenina, produciéndose el desplazamiento de millares de mujeres hacia el sector laboral. El desarrollo económico llegó aparejado de nuevas fuentes de trabajo femenino, pero en todas ellas prevaleció el mismo sentido discriminatorio y explotador que llevaba a pagar salarios inferiores a los del hombre y a puestos de menor categoría.
Habíamos heredado un país mediatizado por la Enmienda Platt, impuesta a nuestra Constitución y Cuba, por lo tanto, no era ni independiente ni soberana y su economía se encontraba dominada por el capital norteamericano.