Por Marilys Suárez Moreno
Los cubanos y las cubanas tenemos el Fidel de todos, pero cada uno de nosotros tiene a su propio Fidel. Así dijo en entrevista para el libro Absuelto por la historia, del periodista Luis Báez, Asela de los Santos Tamayo, combatiente de la clandestinidad y del 30 de noviembre de 1956 en Santiago de Cuba.
Asela ya no nos acompaña, pero su historia de lucha al lado de la también dirigente clandestina y guerrillera y presidenta por siempre de la Federación de Mujeres Cubanas, Vilma Espín Guillois es un referente de combatividad y entrega.
Para Asela, fue un orgullo y una suerte, no solo ser contemporánea de Fidel, ¨uno de los más grandes humanistas de nuestra época y, sin lugar a dudas, un genio político, sino haber podido estar junto a él en la lucha revolucionaria.
