Por Isel Quintana Freyre
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) acogió un espacio de diálogo e intercambio con motivo del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, una fecha que invita a reconocer el valor social, económico y cultural de una labor que sostiene la vida.
Bajo el lema "Construir sistemas de cuidados y apoyo sostenibles mediante el trabajo decente" , el encuentro reunió a cuidadoras, cuidadores y especialistas para visibilizar los desafíos y las experiencias de quienes asumen esta noble tarea.
Durante la jornada se reflexionó sobre cómo el cuidado ha estado históricamente invisibilizado y asumido como una obligación natural, casi siempre recayendo sobre las mujeres. Sin embargo, como se destacó en el evento, cuidar es una función social, un trabajo y un derecho que exige condiciones dignas, formación, descanso y protección social.
En Cuba, este reconocimiento tiene un marco institucional concreto: el Decreto 109 de 2024, que crea el Sistema Nacional para el Cuidado Integral de la Vida.
Esta norma define los cuidados como una función social de asistencia y apoyo, remunerada o no, destinada a garantizar la autonomía y el bienestar de quienes se encuentran en situación de dependencia, y reconoce el valor económico del trabajo no remunerado.
Los testimonios compartidos durante el encuentro conmovieron a los presentes. Rigoberto Rodríguez relató cómo su vida cambió tras asumir el cuidado de su hijo:《Tengo que hacérselo todo, y es mucho. Pero es un compromiso que tengo. Es lo más grande de la vida 》.
Otro cuidador, que perdió a un hermano con problemas psiquiátricos y a su padre, expresó que su vida cambió totalmente al quedar al cuidado de su madre de 90 años. Tras recibir un curso de preparación del MTSS, ahora se siente capacitado: 《Sé hacer de todo. Hasta peluquero. Estoy preparada para la vida》.
Eda Guerra, con años de experiencia en el cuidado de personas mayores, compartió: 《Mis padres no me criaron. Fui criada por otra persona. Y cuando Fidel pidió apoyo para el cuidado del adulto mayor, yo trabajaba en Comercio Exterior, y decidí dejar ese trabajo e ir a cuidar》. Para ella, el cuidado no tiene horario: 《Cuando el viejo se enferma un domingo, si lo hace con amor, no podemos tener ni horario, ni podemos tener día. Me siento feliz, soy trabajadora, tengo 67 años, y no me voy a retirar》.
Lucía, madre cuidadora de una hija en situación de discapacidad severa, agradeció al sistema y al gobierno por el plan de madre cuidadora: 《Me ha dado más tiempo para estar con mi hija, cuidarla, sentir el amor tan grande que nos sentimos las dos》.
Otra participante reflexionó sobre la importancia del autocuidado: 《Si yo no me cuido, no lo puedo cuidar a él. Tengo que decir: hoy me tengo que sentir bien》 . Y agregó: 《Yo no soy como una cuidadora para él. Yo soy como una hija, como una hermana, como una madre. A la hora que él me llame, yo estoy presente》.
El encuentro también fue un llamado a identificar brechas y a contribuir con propuestas. Entre los consejos que las personas cuidadoras ofrecieron a quienes inician este camino, destacaron palabras como responsabilidad, amor, cariño y calidad de vida.
Una de las participantes lo resumió así: 《Lo primero que hay que hacer es entrar hacia donde está el enfermo con amor. Los problemas duros se quedan en la espalda, y de la puerta para afuera》.
El Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2023, se celebra cada 29 de octubre y este año puso el acento en la necesidad de construir sistemas sostenibles mediante el trabajo decente.
En esa misma línea, cada 5 de noviembre se conmemora el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, una fecha que busca sensibilizar y concienciar sobre la labor de millones de personas que dedican su vida a cuidar de otras.
Ambas efemérides nos recuerdan que cuidar es un acto de amor, pero también un derecho y una responsabilidad que debe ser compartida por toda la sociedad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario