jueves, 17 de septiembre de 2026

Crónica de un aniversario compartido

 


En cada septiembre, México se viste de fiesta. El eco del Grito de Dolores atraviesa los siglos y llega hasta nosotros como un canto de libertad. 

La bandera ondea en plazas y balcones porque que la independencia es sino una actitud permanente frente a la vida.  

Cuba, hermana de luchas y esperanzas, ha estado siempre cerca. En el siglo XIX, patriotas cubanos encontraron en México refugio y apoyo para sus sueños de emancipación. 

Décadas después, México fue de los primeros en reconocer la Revolución Cubana, manteniendo abierta su embajada cuando otros cerraban puertas.

Entre ambos pueblos se tejió una complicidad que va más allá de la diplomacia: es un puente cultural, un abrazo latinoamericano que se expresa en la música, la literatura y la solidaridad política.  

Al celebrar el aniversario de México, también celebramos esa historia compartida. Porque cada independencia es un recordatorio de que la libertad se defiende en comunidad, y que los pueblos de nuestra América se reconocen en la resistencia y la esperanza.

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