Por Aime Sosa Pompa
Fotos: Isel Quintana Freyre
En la jornada global de sensibilización contra la violencia de género, este 25 de marzo, Día Naranja, la sede nacional de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) acogió la inauguración de la muestra itinerante Beijing +30. Los carteles recorren hitos globales, regionales y nacionales en la ruta hacia la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas en toda su diversidad.
La apertura contó con la presencia de Teresa Amarelle Boué, integrante del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y secretaria general de la (FMC); Francisco Pichón, coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en Cuba; Marisol Alfonso Armas, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA); así como integrantes de la dirección nacional de la FMC y trabajadoras del sector.
En sus palabras de apertura, Amarelle Boue situó la conmemoración en su justa dimensión histórica: “El año 2025 constituyó un hito importante en los esfuerzos globales a favor de la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas, al cumplirse el trigésimo aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, el plan más integral y visionario jamás aprobado para lograr la igualdad de derechos para todas las mujeres y las niñas”.
La dirigente recordó que la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer marcó “el compromiso firme e inequívoco de la comunidad mundial para garantizar la participación plena e igualitaria de las mujeres y las niñas en todos los aspectos de la vida y el ejercicio de sus derechos”.
La secretaria general de la FMC subrayó la coherencia de Cuba con esos principios fundacionales y destacó que, durante todos estos años, la Isla ha mantenido los compromisos suscritos en la agenda regional de género, cuyo hito fundador fue la primera conferencia regional sobre la mujer en América Latina y el Caribe, realizada en La Habana en 1977.
Asimismo advirtió que la celebración de los 30 años de Beijing no ha sido solo un ejercicio de balance, sino también de enfrentamiento a los obstáculos que impiden el pleno desarrollo del potencial de las mujeres y las niñas en una sociedad que se reinventa cada día “para enfrentar el impacto del más inhumano bloqueo económico, comercial y financiero que viola de forma flagrante los derechos humanos de las cubanas y constituye la forma de violencia más lesiva contra las mujeres cubanas”.
Pese a las complejas circunstancias, aseguró Amarelle Boué: “el país se empeña en elevar el bienestar y la calidad de vida de las mujeres”, y recordó que el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030 define el desarrollo humano, la equidad y la justicia social como ejes estratégicos.
En ese sentido, señaló que, a cinco años de la aprobación del Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres (PAM), esta agenda se actualiza a tono con los logros alcanzados y los desafíos identificados en las evaluaciones realizadas.
“Esta exposición —concluyó— muestra los compromisos globales, regionales y nacionales en la ruta por la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas”, y agradeció la presencia de los asistentes como muestra del compromiso colectivo con la igualdad, “conscientes de que no es un tema únicamente en defensa de los derechos legítimos de un sector de la población, sino una condición indispensable para el desarrollo sostenible con justicia social”.
Por su parte, Francisco Pichón, coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en Cuba, agradeció el espacio y recordó que es una casa muy simbólica donde Vilma Espín Guillois, Heroína de la República de Cuba y presidenta fundadora de la FMC, trabajaba y siempre estaba conversando incansablemente por los derechos de las mujeres, no solo en Cuba, sino también en nuestra región y en el mundo.
El diplomático destacó que marzo es un mes de celebración y activismo por los derechos de las mujeres y la igualdad de género, que coincide con el Día Internacional de la Mujer y con las sesiones de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW), donde “Cuba ha tenido un rol históricamente muy significativo”.
El coordinador fue enfático al señalar las dificultades que marcan el momento: “Lograr este espacio, aunque sea pequeño, modesto y simbólico, no ha sido fácil este año. No voy a detenerme en los obstáculos que hemos tenido que superar para estar hoy aquí, todos y todas, los viven todos los días”, dijo en alusión al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.
En ese contexto, reconoció a las mujeres, desde las adolescentes jóvenes hasta las adultas mayores, madres solas y en los barrios que están siempre entre quienes más están sufriendo el impacto de esas medidas.
El coordinador residente explicó que, aunque ha habido importantes avances en torno a la igualdad, “las mujeres en Cuba siguen realizando la mayor parte del trabajo del cuidado. Y no solo eso, también cargan con la presión emocional que implica sostener ese trabajo”. En el escenario actual, afirmó, “ese peso se vuelve aún mayor”; y ejemplificó: “medidas necesarias como la reducción del horario escolar, los reajustes laborales o la disminución del transporte público terminan afectando de manera directa la participación económica de las mujeres, su acceso a ingresos propios y la pobreza de su economía.
En contextos así sabemos que las desigualdades se profundizan. También aumentan los riesgos de violencia de género, de abuso y de explotación sexual. Y esto afecta especialmente a las mujeres, a las niñas, a personas discriminadas por su identidad de género y a las mujeres que se encuentran en situaciones de discapacidad”.
Pichón reiteró que, para las Naciones Unidas en Cuba, la prioridad es clara: “proteger a las personas más vulnerables y evitar que la situación siga agravándose”. En ese sentido, mencionó el plan de acción de respuesta a la urgencia energética y los impactos del huracán Melissa, lanzado ante el cuerpo diplomático, “un plan hiperpriorizado” que busca complementar las acciones nacionales en sectores clave.
Además, hizo referencia a la reciente conclusión de la CSW, donde la FMC tuvo presencia activa, y subrayó que, pese a momentos de tensión y a intentos de un grupo minoritario de estados miembros de redefinir el concepto de género y reinterpretar la Plataforma de Acción, se logró la aprobación de un documento que rechazó esos intentos.
“La CSW 70 nos dejó una lección muy clara —sentenció— y es que los obstáculos son grandes, sí, pero nuestra determinación es aún mayor. Detrás de cada derecho y de cada avance hay décadas de lucha de los movimientos de mujeres y feministas en todo el mundo. Son luchas y conquistas que no vamos a presionar”.
La exposición "Beijing +30: la ruta por Cuba" es un ejemplo gráfico de toda una historia de avances, desafíos, resistencias; con momentos claves y muchos otros que no siempre se ven y que han sido protagonizados por las mujeres, destacó. Concluyó Francisco Pichón con un mensaje de compromiso: “Desde Naciones Unidas en Cuba queremos reiterarlo con toda claridad: estamos con Cuba y estamos con las cubanas. Seguiremos trabajando para cumplir con los compromisos de la Declaración de Beijing, promoviendo los derechos y el empoderamiento de las mujeres y niñas en toda su diversidad.
También seguiremos involucrando a los hombres porque este cambio cultural es una responsabilidad compartida. Un cambio hacia un mundo sin desigualdades estructurales donde la igualdad de género sea una realidad para todas y todos”.
La jornada concluyó con un recorrido detenido en cada cartel de la muestra, donde los paneles y materiales gráficos que sintetizan décadas de activismo y normativas, se convirtió en una línea de tiempo viva que cada día 25 es un símbolo naranja del protagonismo de las mujeres, en especial de las cubanas, luchando todas con esperanza por la equidad de género y el justo reconocimiento.






No hay comentarios:
Publicar un comentario