El Ministerio de Salud Pública de Cuba acaba de publicar en Gaceta Oficial la Resolución 174/2025 que pone en el centro los derechos sexuales y reproductivos de niñas, niños y adolescentes, con especial atención a la protección de las adolescentes frente al embarazo forzado o no planificado.
La medida, que entrará en vigor en treinta días, reconoce explícitamente que el embarazo en menores de 18 años no es un hecho aislado, sino una situación que requiere respuesta institucional inmediata y articulada entre los servicios de salud y los mecanismos de prevención social.
Uno de los ejes más relevantes de la resolución es la notificación obligatoria que deben hacer los profesionales del Sistema Nacional de Salud cada vez que detecten un embarazo en una menor de 18 años.
La misma se realiza mediante el modelo oficial Hoja de Cargo y debe llegar a las comisiones municipales de Prevención Social, con el objetivo de activar redes de apoyo, proteger los derechos de la adolescente y analizar las condiciones de vulnerabilidad que pudieron derivar en el embarazo. De esta forma, se busca romper la invisibilidad estadística y social de esta problemática.
El viceministro de Salud Pública, Dr. Julio Guerra Izquierdo, declaró en conferencia de prensa la insatisfacción ante la disminución de 1% de embarazo adolescente entre 2024 y 2025.
"El porciento de embarazadas adolescentes en el año 2025 está alrededor de 18.2 del total de embarazadas que tuvimos. Hemos percibido evidentemente que todavía existen y persisten algunas brechas en el conocimiento, incluso también en la percepción de riesgo de la familia y para eso también va encaminada la política".
La normativa establece que en un plazo máximo de 48 horas el director de Salud del municipio debe informar personalmente al presidente de la Comisión de Atención a las Políticas Sociales del territorio.
La celeridad del proceso no es casual: responde a la necesidad de garantizar que la adolescente gestante reciba acompañamiento psicosocial, se evalúen posibles situaciones de violencia de género o abuso sexual y se evite que quede desprotegida ante su familia o comunidad.
La directora jurídica del Minsap, Dagmara Cejas Bernet, explicó que a partir de hoy esta norma viene a establecer lo que al Ministerio corresponde dentro de la política aprobada previamente por el Consejo de Ministros.
Señaló que la Resolución No. 174 se inscribe en "los enfoques de prevención, de protección y de aseguramiento desde los servicios de salud y se introducen elementos en la organización de los servicios de salud para que desde el ministerio hasta el consultorio médico pueda tener una expresión".
La funcionaria reconoció que "se ha atendido con muchísima seriedad el embarazo en la adolescencia", pero subrayó el carácter innovador de la nueva disposición: "Esta tarea ahora de notificar, de informar a las comisiones, a los grupos de trabajo de prevención que dentro de la comunidad han identificado a una menor de edad que está embarazada, es una declaración que se está disponiendo como obligatoria."
Enfatizó que el embarazo en la adolescencia se define como "una situación extraordinaria". "La sociedad, los servicios de salud y el resto de los actores sociales no deben ver normal el embarazo en la adolescencia por lo abrupto y las consecuencias que tiene". Agregó que la medida busca "reconocer la importancia de esta situación y alertar de manera temprana a los diferentes sectores para que puedan intervenir".
Para que las adolescentes puedan acceder a información y métodos anticonceptivos sin barreras, la norma ordena habilitar servicios de salud sexual y reproductiva en centros educativos o locales cercanos, en horarios que no interfieran con las clases.
Además, en los policlínicos se crearán consultas de planificación familiar en espacios y horarios diferenciados, con el propósito de ofrecer un entorno seguro, confidencial y libre de juicios morales, donde las jóvenes puedan tomar decisiones informadas sobre su cuerpo y su sexualidad.
La jefa del Programa Nacional de Atención Materno Infantil (PAMI), Catherine Chibás Pérez, explicó el alcance del nuevo acuerdo y la resolución del Minsap, destacando su carácter intersectorial y las principales novedades para el sistema de salud. El objetivo, añadió, es lograr una educación sexual y reproductiva que permita a las adolescentes saber cómo actuar.
Subrayó que el Estado cubano tiene "una prioridad en su cuidado, una prioridad en su enseñanza, una prioridad en su protección". Y enfatizó: "No están desamparadas por la sociedad cubana, porque para todos nosotros son importantes, al final es el futuro de nuestro país, tenemos que garantizar que tengan proyectos de vida."
Ponderó esta medida al señalar que se busca evitar que la adolescente "sea víctima de violencia, de engaño, no se tronche y no tenga un embarazo o una enfermedad de transmisión sexual en edades tan tempranas de su vida porque no se lo merece".
La jefa del PAMI identificó varios elementos novedosos para el sector salud, entre ellos "la accesibilidad sin acompañamiento adulto, accesibilidad al sistema. Que conozcan con qué cuenta Salud Pública para su salud sexual y reproductiva, para la planificación de su vida.
La Dr. Chibás Pérez precisó algo fundamental: "que sepan los adolescentes que las puertas de nuestros consultorios, de nuestros servicios están abiertas. Pueden acudir sin acompañamiento de adulto para hacer una consejería".
Afirmó que se busca "aconsejar cómo vamos a acercarnos a la familia y cómo vamos a involucrarla en este proceso, porque la familia nunca puede estar alejada, por la gran responsabilidad que tiene, como todos sabemos, por el Código." Anunció modificaciones en curso: "Estamos en camino y haciendo las variaciones para que las consultas de planificación del adolescente, de salud sexual, sean con privacidad y con los profesionales de mayor conocimiento."
Desde una perspectiva de equidad, la resolución prioriza la entrega de métodos anticonceptivos a las adolescentes, especialmente en los territorios con mayores índices de fecundidad adolescente.
Se reconoce que no todas las jóvenes ni los adolescentes tienen las mismas oportunidades de acceso y que las desigualdades territoriales y socioeconómicas agravan los riesgos. Se encarga a Asistencia Médica y Social diseñar los mecanismos para garantizar que estos insumos lleguen de forma priorizada y oportuna.
La norma también impulsa acciones de prevención y promoción con enfoque de género, como la campaña comunicacional “Decide tu juego”, dirigida a adolescentes y jóvenes, que aborda cuatro líneas: prevención del embarazo adolescente, infecciones de transmisión sexual, violencia de género y proyecto de vida.
Asimismo, se crearán mensajes educativos para televisión, radio y redes sociales, y se realizarán jornadas nacionales contra la violencia de género, contra la homofobia y transfobia, y por una maternidad y paternidad igualitaria en derechos y responsabilidades.
Por último, la resolución fortalece los Círculos de Adolescentes en todos los consultorios del médico y la enfermera de la familia, con metodología y control anual por parte de la Unidad de Promoción de Salud.
También se pondrá en marcha un proyecto piloto comunitario en Bayamo (Granma) entre 2025 y 2028, con enfoque de investigación-acción participativa, que involucrará al Centro Nacional de Educación Sexual y a la Universidad de Ciencias Médicas, buscando transformar desde lo local las causas estructurales del embarazo adolescente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario