
Hoy, recordamos la labor y el legado Theresa Kachindamoto, activista y política malaui, en el marco de la conmemoración del primer año desde su muerte.
Por Lauren Rodríguez Gutiérrez.
Foto: Tomada de El País
¨Si las niñas reciben educación, pueden ser y tener lo que quieran¨, pronunció la lideresa Theresa Kachindamoto, de quien, el 13 de agosto, se cumplió el primer aniversario desde su partida física en Lilongüe.
Theresa era oriunda de Malawi, país ubicado al sur de África, en el que, según el ¨Informe sobre el Índice de pobreza multidimensional¨ de dicha región, el 61,7 % de la población vive en la pobreza. Tanto este contexto, como la configuración cultural, influyen en que el país tenga una de las tasas de matrimonio infantil más altas del mundo. El porcentaje de niñas y mujeres casadas antes de cumplir los 18 años, publicada por Girls Not Brides, es del 40 %.
El distrito de Dezda, específicamente, posee un promedio de ingresos familiares de 11 dólares al mes, por tanto el matrimonio forzado constituye una vía para aliviar la economía de las familias pobres.
En esta realidad, Theresa Kachindamoto ocupa el puesto de jefa principal del territorio en el año 2003, convirtiéndose en la primera mujer en asumir el cargo en la zona.
En entrevista con el medio El País en el 2023, la jefa reconoció que la sorprendió ser designada para el trabajo, pues acostumbraban a elegir hombres. ¨Mi padre fue el que insistió en que yo iba a ser la que cambiase esta estúpida tradición, comentó la menor de 12 hermanos y hermanas.
Acorde con el portal Vital Voices, conoció a jóvenes que ya eran esposas y madres, quienes contaron que habían tenido que abandonar la escuela y muchas eran maltratadas por sus esposos o morían durante la labor de parto.
Kachindamoto encontró la situación inaceptable y, de acuerdo con el texto ¨Theresa Kachindamoto: jefa tribal que salvó a miles de niñas¨, comenzó a hacer frente a las prácticas que alejaban a las niñas de la educación y rompían su inocencia.
Según la Revista Petra, a lo largo del mandato ¨su postura le valió amenazas de muerte, resistencia comunitaria y ataques directos por traicionar la cultura¨. No obstante, esto no la detuvo.
Entre sus primeras acciones figura la convocación de jefes de aldeas, líderes religiosos y ONG para disolver y prohibir uniones precoces.
Aquellos que se negaran a cumplir, serían destituidos de sus cargos, y así fue. ¨Destituyó a siete jefes de aldea, dos de ellos mujeres, cuando se negaron a acatar la orden. Cuando regresaron para decir que habían anulado todos los matrimonios infantiles, les devolvió sus títulos¨, refiere el escrito ¨Jefa superior Theresa Kachindamoto¨.
¨(…) hay otros jefes, por ejemplo en Salima, que al enterarse de la noticia vinieron y me gritaron diciendo que nuestra tradición lo permitía y que qué me creía. (…) Incluso me dijeron que mi familia cometió una estupidez por elegir a una mujer como autoridad tradicional¨, confesó la activista a El País.
Como publica la Revista Digital Petra, durante la primera etapa de su mandato anuló alrededor de 850 matrimonios infantiles. Pero no se detuvo ahí, sino que ¨implementó un sistema comunitario de corresponsabilidad: exigió a madres y padres que firmaran compromisos formales para que sus hijas regresaran a la escuela¨.
Del mismo modo, trabajó para eliminar los rituales de iniciación sexual temprana, los cuales consisten en enseñar a las niñas, después de su primera menstruación las labores del hogar y a tener relaciones sexuales. Para ello, son obligadas a tener intimidad con hombres, constituyendo abusos y violaciones.
A pesar de que todas estas costumbres profanadoras de los derechos en la niñez fueron prohibidas y erradicadas en el distrito de Dezda, aún se practican en varios lugares del país. Y si bien el camino por recorrer aún es largo, las acciones de Kachindamoto constituyen un avance significativo en materia de derechos humanos en Malawi.
Por ende, el tiempo seguirá pasando, pero Theresa Kachindamoto será eternamente reconocida por su lucha incansable para abolir el matrimonio infantil en Malawi.
Atendiendo a las cifras expuestas por varios medios, consiguió anular más de dos mil uniones precoces en sus años como jefa del distrito de Dedza; y aunque para algunos pueda parecer un número pequeño en comparación con la práctica, constituye un gran paso en el camino de la abolición del matrimonio infantil.
Theresa Kachindamoto es significado de firmeza y moralidad, porque nunca miró hacia otro lado, sino que enfrentó el problema y la costumbre cultural de su país que deja oprimida las perspectivas venideras de las menores.
¨Su legado permanece como un recordatorio incómodo y necesario: no toda la tradición merece ser preservada cuando su costo es la vida y el futuro de las niñas¨, menciona ¨Theresa Kachindamoto: jefa tribal que salvó a miles de niñas¨.
No hay comentarios:
Publicar un comentario