domingo, 27 de abril de 2025

Un sentimiento de tensión física o emocional


       

     Imagen: Tomada https://psicolaria.cl/

Por Aurika Rubio

El estrés es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones percibidas como amenazantes o desafiantes. Es un mecanismo de supervivencia que prepara al organismo para actuar (la conocida respuesta de "lucha o huida"). Sin embargo, cuando el estrés es intenso, prolongado o no se maneja adecuadamente, puede afectar negativamente la salud física y mental. 

Tipos de estrés: 

1. Agudo: Reacción inmediata a un desafío o peligro (ejemplo: un examen o un accidente). 

2. Crónico: Cuando el estrés se prolonga en el tiempo (ejemplo: problemas laborales, financieros o familiares constantes). 

Síntomas comunes: 

- Físicos: Dolores de cabeza, tensión muscular, fatiga, problemas digestivos. 

- Emocionales: Ansiedad, irritabilidad, depresión, dificultad para concentrarse. 

- Conductuales: Insomnio, cambios en el apetito, aislamiento social. 

Cómo manejarlo y superarlo

1. Identifica la causa 

- Reflexiona sobre qué situaciones te generan estrés (trabajo, relaciones, finanzas, etc.). 

- Anota tus pensamientos en un diario para entender patrones. 

2. Técnicas de relajación 

- Respiración profunda: Inspira lentamente por la nariz (4 segundos), mantén el aire (4 segundos) y exhala por la boca (6 segundos). 

- Meditación o mindfulness (es una técnica de meditación que busca entrenar la mente para centrar la atención y redireccionar los pensamientos). Ayuda a centrarte en el presente y reducir la ansiedad. 

- Yoga o estiramientos: Liberan tensión física y mental. 

3. Estilo de vida saludable 

- Ejercicio físico: El movimiento libera endorfinas (hormonas del bienestar). 

- Alimentación balanceada: Evita excesos de cafeína, azúcar y comida procesada. 

- Dormir bien: Prioriza un sueño reparador (7-9 horas). 

4. Gestión del tiempo 

- Organiza tus tareas con prioridades 

- Aprende a decir "no" cuando sea necesario. 

5. Apoyo emocional 

- Habla con amigos, familiares o un profesional (psicólogo). 

- Evita aislarte; compartir tus preocupaciones alivia la carga. 

6. Cambia tu perspectiva 

- Reemplaza pensamientos negativos por otros más realistas. 

- Práctica la gratitud: Enfócate en lo positivo de tu vida. 

7. Actividades placenteras 

- Dedica tiempo a hobbies (leer, música, arte, naturaleza). 

- El ocio es necesario, no un lujo. 

¿Cuándo buscar ayuda profesional? 

Si el estrés persiste, afecta tu vida diaria o provoca síntomas graves (ataques de pánico, depresión, insomnio crónico), consulta a un psicólogo o médico. 

El estrés no desaparece por completo, pero sí puedes aprender a gestionarlo para que no controle tu vida. ¡Tú tienes el poder de transformarlo en un impulso para crecer!.

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