Por Aurika Rubio
El estrés es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones percibidas como amenazantes o desafiantes. Es un mecanismo de supervivencia que prepara al organismo para actuar (la conocida respuesta de "lucha o huida"). Sin embargo, cuando el estrés es intenso, prolongado o no se maneja adecuadamente, puede afectar negativamente la salud física y mental.
Tipos de estrés:
1. Agudo: Reacción inmediata a un desafío o peligro (ejemplo: un examen o un accidente).
2. Crónico: Cuando el estrés se prolonga en el tiempo (ejemplo: problemas laborales, financieros o familiares constantes).
Síntomas comunes:
- Físicos: Dolores de cabeza, tensión muscular, fatiga, problemas digestivos.
- Emocionales: Ansiedad, irritabilidad, depresión, dificultad para concentrarse.
- Conductuales: Insomnio, cambios en el apetito, aislamiento social.
Cómo manejarlo y superarlo
1. Identifica la causa
- Reflexiona sobre qué situaciones te generan estrés (trabajo, relaciones, finanzas, etc.).
- Anota tus pensamientos en un diario para entender patrones.
2. Técnicas de relajación
- Respiración profunda: Inspira lentamente por la nariz (4 segundos), mantén el aire (4 segundos) y exhala por la boca (6 segundos).
- Meditación o mindfulness (es una técnica de meditación que busca entrenar la mente para centrar la atención y redireccionar los pensamientos). Ayuda a centrarte en el presente y reducir la ansiedad.
- Yoga o estiramientos: Liberan tensión física y mental.
3. Estilo de vida saludable
- Ejercicio físico: El movimiento libera endorfinas (hormonas del bienestar).
- Alimentación balanceada: Evita excesos de cafeína, azúcar y comida procesada.
- Dormir bien: Prioriza un sueño reparador (7-9 horas).
4. Gestión del tiempo
- Organiza tus tareas con prioridades
- Aprende a decir "no" cuando sea necesario.
5. Apoyo emocional
- Habla con amigos, familiares o un profesional (psicólogo).
- Evita aislarte; compartir tus preocupaciones alivia la carga.
6. Cambia tu perspectiva
- Reemplaza pensamientos negativos por otros más realistas.
- Práctica la gratitud: Enfócate en lo positivo de tu vida.
7. Actividades placenteras
- Dedica tiempo a hobbies (leer, música, arte, naturaleza).
- El ocio es necesario, no un lujo.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Si el estrés persiste, afecta tu vida diaria o provoca síntomas graves (ataques de pánico, depresión, insomnio crónico), consulta a un psicólogo o médico.
El estrés no desaparece por completo, pero sí puedes aprender a gestionarlo para que no controle tu vida. ¡Tú tienes el poder de transformarlo en un impulso para crecer!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario