Por Marilys Suárez Moreno
María Josefa Eufemia Magdalena Cabrales Fernández no vivió de las glorias de su esposo, el general Antonio Maceo Grajales. Y no le fue a la zaga en ejemplo, coraje y perseverancia.
Nacida el 22 de julio de 1847 en San Luis, Santiago de Cuba. Sus padres eran pardos libres que poseían un pedazo de tierra cercana a la finca de los Maceo-Grajales.
Vecinos y compadres, aquella amistad se fortaleció con el matrimonio, el 16 de febrero de 1866 del apuesto Antonio Maceo, de apenas 21 años de edad, con la hermosa y joven mulata María Cabrales.




