Por Marilys Zayas Shuman
El Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, celebrado este 17 de junio en la capital cubana, encabezado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba, se convirtió en un momento de definición política y económica para el país. En medio de un escenario marcado por el recrudecimiento del bloqueo, la persecución financiera y energética, y las campañas de subversión ideológica, el Presidente trazó un camino de transformaciones urgentes.
La intervención de Miguel Díaz-Canel Bermúdez traza un camino de transformaciones económicas y sociales en medio de un escenario nacional e internacional adverso. El Presidente comenzó situando el debate en un contexto de máxima presión externa, marcado por el recrudecimiento del bloqueo económico, financiero y energético, acompañado de sanciones secundarias y campañas de subversión ideológica en redes sociales.
Señaló que la resistencia heroica del pueblo cubano ha sido decisiva, pero que ya no basta con resistir: es necesario transformar, producir más, destrabar más y rendir cuentas. “La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios, y cuando la vida del pueblo se vuelve tan dura, el primer deber del Partido Comunista y del Gobierno Revolucionario no es explicar mejor la crisis, sino cambiar lo que haya que cambiar para salir de ella”, afirmó.



