I Coloquio Internacional "Fidel: legado y futuro"
Por Isel Quintana Freyre y Aime Sosa Pompa
En el foro "Fidel y la política exterior de la Revolución Cubana", la expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dejó un emotivo mensaje en el que repasó su vínculo personal y político con el Comandante en Jefe, así como el impacto de la Revolución Cubana en América Latina y, en particular, en la vida de millones de brasileños.
"Es con profunda emoción y honor que me dirijo a ustedes", comenzó Rousseff, y expresó desde el primer instante que su intervención no era la de una exmandataria, sino la de una militante que en su juventud fue profundamente marcada por el ejemplo de coraje y rebeldía que emergió de Cuba en 1959.
"Fidel fue para mi generación de latinoamericanos un símbolo vivo de la lucha por la justicia social, la libertad y la soberanía", afirmó. Y rememoró aquellos años: "Cuando yo enfrentaba la dictadura militar en Brasil, la revolución cubana era un faro. Fidel nos enseñó que la dignidad de un pueblo no se negocia y que la solidaridad es la arma más poderosa contra la opresión".
