Por Mariacarla de Guadalupe Quincosa Guerra
El stand de la Editorial de la Mujer, en la Estación Cultural de Línea y 18, fue testigo en esta edición de la Feria del Libro de un encuentro particular. Allí, entre los visitantes y otros expositores, Sexología y Sociedad, la revista del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), presentó su número 63.
Médica de formación, con años de experiencia en la publicación, Ada Caridad Alfonso Rodríguez, atiende la revista con la disposición de quien sabe que cada número es un esfuerzo colectivo y que cada lector es una pequeña victoria. La conversación, amena y sincera, transcurre entre el bullicio de la feria.
¿Qué trae este nuevo número de Sexología y Sociedad?
-Como es hábito en nuestra revista, incluimos la obra de una artista de la plástica. En esta ocasión, las ilustraciones son de Diana Balboa, cuyas obras acompañan los artículos y le dan un sello visual característico. En cuanto a los contenidos, la variedad es amplia, tenemos un artículo sobre el enfoque de género y la interpretación de las normas penales, otro sobre transidentidades visto desde el psicoanálisis, y también abordamos temas como la prostitución, una revisión sistemática sobre educación de la sexualidad y el autocuidado de las personas.
“Siempre las personas piensan que cuando vamos a hablar de sexualidad, de lo que se trata justamente es de relaciones sexuales, de intercambios sexuales. Otras tienen temor y creen que si hablamos de educación integral de la sexualidad estamos incentivando a los más jóvenes a tener experiencias sexuales prematuras".
"La revista contribuye a que nuestros lectores puedan tomar conciencia de la amplitud de los temas que aborda la sexualidad. No necesariamente estamos hablando de relaciones sexuales, sino de bienestar de vida en general”, explica Ada Caridad la diversidad intencionada de la publicación.
Tres décadas de historia
El primer número de Sexología y Sociedad salió en 1994, en el contexto de un congreso de la Federación Latinoamericana de Asociaciones relacionadas con la Sexualidad. Desde entonces, la publicación ha sido un referente para quienes se interesan por la salud sexual y los estudios de género en Cuba.
Ada Caridad recuerda aquellos inicios con afecto. “En ese primer número trabajaba como editora una compañera que durante años estuvo en la Editorial de la Mujer y que hoy no está. Ha sido un trabajo fuerte, un trabajo serio. Ojalá que las personas piensen de nuestra publicación lo mismo que nosotros pensamos de ella”. La subdirectora sabe que el reconocimiento no se da por sentado. Por eso valora cada paso y cada lector que se suma.
La asignatura pendiente
Entre las preguntas de esta entrevista, una en particular provoca una pausa reflexiva. Cuando se le consulta sobre los métodos que utilizan para llegar a la juventud, Ada Caridad no elude la respuesta.
“Si te voy a ser honesta, esta es todavía una asignatura pendiente. Porque hacer una revista científica que incluye trabajos de investigación o de revisión científica(...) nosotros tendríamos que pensarnos en publicaciones que permitan hacer que ese lenguaje científico pueda llegar mejor a los jóvenes”.
Hay un diagnóstico lúcido y un compromiso implícito con la mejora. La doctora Alfonso reconoce que el formato actual, riguroso y especializado, puede resultar distante para un público joven que no está familiarizado con el lenguaje académico.
Sin embargo, de esa misma autocrítica nace una propuesta. “Tu pregunta me da la idea de que quizás pudiéramos hacer una separata, una selección de artículos de la revista para ponerlo en un lenguaje más accesible. No todos, pero sí aquellos que pudieran estar en los temas que más hoy afectan a las juventudes. Sería una contribución a la prevención de algunos problemas de salud sexual. Me quedo con esa tarea”.
La declaración no es menor. Implica repensar la comunicación científica, adaptarla sin perder rigor y abrir una nueva vía de diálogo con quienes más lo necesitan.
Distribución y alcance
Sexología y Sociedad no es una revista que se agote en la Feria del Libro. Su presencia es constante y su distribución, amplia.
“La revista tiene una publicación digital que se alberga en la plataforma de Infomed. Además, hacemos presentaciones de los artículos y utilizamos los canales de trabajo y formación de nuestros recursos humanos para entregar los números. También se distribuye en eventos, porque muchas instituciones y organizaciones nos la solicitan. Llega a todas las bibliotecas, incluida la Biblioteca Nacional, las bibliotecas de ciencias médicas y de distintos ministerios”.
Ese tejido institucional asegura que la revista llegue a quienes trabajan en salud, educación y ciencias sociales. Pero la subdirectora aspira a más quiere que llegue además a quienes no están en esos circuitos, especialmente a los jóvenes que buscan respuestas y no siempre encuentran espacios donde preguntar.
El motor de la revista
Cuando se le pregunta qué significa Sexología y Sociedad para ella, la respuesta es inmediata. “Para mí significa trabajo. Significa compromiso, deseos de que se pueda ampliar y que haya más público en la revista. Significa, digamos, pasión. Porque todo lo que implica un texto, cualquier persona que haya estado en una editorial sabe todo lo que se dedica para que salga un libro, para que circule, para que las personas lo aprecien”.
Esa pasión es la que ha sostenido la publicación durante tres décadas. Y es también la que impulsa a Ada Caridad a mirar hacia adelante, a asumir los desafíos con honestidad y a convertir cada número en una oportunidad para seguir aprendiendo.

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