sábado, 22 de agosto de 2026

Mujeres que son Revolución



En el marco del aniversario 66 de la Federación de Mujeres Cubanas, varias mujeres recibieron condecoraciones en reconocimiento a su esfuerzo y dedicación a la Organización.


Por Lauren Rodríguez Gutiérrez.

La tarde dejaba ver los últimos momentos de sol como un abrazo tibio. El salón era escenario de una obra que reconocía el esfuerzo y la dedicación de algunas mujeres pertenecientes a la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). No había prisa en el aire, pero sí una emoción contenida, esa que precede a los grandes momentos.

Afuera, el sol de las seis doraba las palmas; adentro, el murmullo de las invitadas acompañaba la anticipación de un momento para atesorar en el recuerdo.

Al homenaje asistieron el Primer Secretario de Comité Central del PCC, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández; el Secretario de Organización del Comité Central del PCC, Roberto Morales Ojeda; Teresa Amarelle Boué, Secretaria General de la FMC; y representantes de otras organizaciones del país.

Mientras las palabras de bienvenida eran pronunciadas, en las bandejas de terciopelo rojo, las 4 medallas de la Orden Mariana Grajales, una Lázaro Peña de Primer Grado, 18 de la Orden Ana Betancourt, nueve Distinciones 23 de Agosto y la Medalla de Heroína del Trabajo de la República de Cuba, esperaban su turno para brillar en el pecho de las condecoradas.







Las protagonistas del encuentro: mujeres que destacan por sus trayectorias políticas, sociales y revolucionarias. Todas ellas comprometidas con las labores de la Organización y constructoras del progreso de la Patria.

En el espacio, el discurso de Zonya Rivero López, segunda secretaria de la Federación de Mujeres Cubanas, enalteció la labor de las mujeres allí condecoradas. 

Habló de entrega, de sacrificio y de la huella invisible que dejan las mujeres que construyen país desde la sombra. "¡Felicitaciones a todas! Sirva este agasajo como nuevo peldaño de fortalecimiento e impulso para continuar cada batalla futura, como nos enseñaron Vilma y Fidel (...)", expresó.




Los aplausos durante las entregas fueron largos, pero no ensordecedores. Eran aplausos de respeto, de los que saben que están aplaudiendo a muchas mujeres detrás de una pocas.

Luisa María Medina González, merecedora de la Distinción 23 de Agosto, refirió: ¨Provengo del sector del deporte y desde muy joven me relacioné a las tareas de la Federación, y siempre he estado vinculada al trabajo de atención a las comunidades. Recibo esta medalla con mucho orgullo; sobre todo porque se le otorga a 300 mujeres en el país y hoy soy parte de las 9 que han estado aquí¨. 

Para Pilar Nancy Reyes Valls, oriunda de Santiago de Cuba, poseedora de una amplia trayectoria que honra el legado de la Madre de los Maceos y dedicada, por muchos años, al servicio del Programa Materno Infantil, es un mérito y recibe con amor el reconocimiento: ¨Agradezco mucho que se me otorgue la medalla Mariana Grajales, porque yo me siento Mariana¨.

¨Es un gran compromiso recibir esta alta distinción. Me siento muy orgullosa y con un agradecimiento eterno a la FMC, que ha reconocido siempre el trabajo en la Organización, a pesar de que para mí no ha sido un esfuerzo, sino una muestra de amor¨, compartió Rosa Irene Mayo Pupo, quien recibió la Distinción 23 de Agosto.

En el caso de Elsy Consuelo Tamayo López, proveniente de la provincia de Camagüey y quien refiere que nació con la Organización, señaló: ¨Estoy en deuda con esta Revolución, deuda que voy a llevar siempre con el mejor de los orgullos, pues siendo negra tuve la posibilidad de estudiar. Hay algo de debemos tener en cuenta: el nombre de este país, Cuba, que es nombre de mujer, y de verdad esta Revolución es nuestra. Por Cuba todo, y por la Federación, también¨.

¨Me inserté a las labores de la Federación desde muy joven y seguiré luchando por ella, porque a la Revolución le debo todo lo que sé y lo que tengo. Además, la Organización me hizo fuerte y esta distinción me hace más fuerte, combativa y seguiremos delante del cañón luchando¨, expresó Lidia Esther Pedreira Díaz, oriunda de Sancti Spíritus y condecorada en el acto.

Cuando las últimas medallas fueron puestas, no demoraron las felicitaciones de todos los presentes. No hubo palabras, solo un aplauso largo, cálido, de esos que no celebran una entrega, sino presencias que cambian vidas.


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