martes, 30 de junio de 2026

“Los derechos de las mujeres nunca han avanzado solos”




Por Mariacarla de Guadalupe Quincosa Guerra. 

La jurista cubana, Yamila González Ferrer, fue reelegida para integrar el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) durante el período 2027-2030. En entrevista con la Revista Mujeres, la experta desgrana los principales desafíos para que la Convención sea una herramienta viva, el papel del Derecho de Familia en la erradicación de estereotipos y la brecha entre la igualdad formal y la sustantiva.

Cuba, que fue el primer país en firmar y el segundo en ratificar la Convención, reafirma así su compromiso histórico con el principio de igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas.

Para la Dra. González Ferrer, este logro trasciende lo personal. En sus primeras palabras, enmarca la reelección en un contexto más amplio, “Como cubana me siento muy honrada con esta reelección porque sobre todas las cosas, reconoce una vez más el incesante desempeño de nuestro país, del proyecto social de la Revolución cubana en el reconocimiento y garantía de los derechos de las mujeres y las niñas.

El avance que hemos logrado hasta hoy y la manera en que enfrentamos y trabajamos día a día en los desafíos que todavía tenemos, también se debe a la obra de nuestra Organización, de la Federación de Mujeres Cubanas, y en esa reelección también va un reconocimiento a ella”.

La experta recuerda que es la cuarta cubana en integrar el Comité CEDAW, precedida por Esther Velis Díaz de Villalvilla, Yolanda Ferrer Gómez y Magalys Arocha Domínguez, todas dirigentes de la FMC.

“Es un reconocimiento a esa labor sostenida, seria y comprometida que todas hemos realizado desde nuestra experticia”, afirma.

Los retos del Comité para 2027-2030

González Ferrer es clara sobre los principales desafíos que enfrentará el Comité en su nuevo mandato: “El principal reto del Comité CEDAW en el próximo mandato será contribuir a que la Convención siga siendo una herramienta viva, útil y transformadora en un contexto complejo, marcado por retrocesos, discursos antiderechos, conflictos, desigualdades económicas, crisis climática y nuevas formas de violencia basada en género, como la que ocurre en el espacio digital”.

Y añade un diagnóstico contundente, “Hoy no basta con reconocer derechos formalmente: el desafío está en su aplicación efectiva, en presupuestos adecuados, instituciones fuertes, datos desagregados, acceso real a la justicia y rendición de cuentas”.

Para la experta, el Comité debe seguir acompañando a los Estados Partes con recomendaciones claras, concretas y medibles, pero también escuchar de manera activa a la sociedad civil, a las mujeres en toda su diversidad y a las niñas y adolescentes.

Los estereotipos de género en el Derecho de Familia

Especialista en la lucha contra los estereotipos de género desde el Derecho de Familia, la Dra. González Ferrer ofrece un análisis detallado de cómo estas discriminaciones se manifiestan en las legislaciones.

Los estereotipos de género siguen apareciendo muchas veces de forma sutil en las legislaciones y prácticas jurídicas. Se expresan, por ejemplo, cuando se asume que las mujeres son naturalmente responsables del cuidado; cuando se relativiza la violencia en el ámbito familiar; cuando se prioriza la 'unidad familiar' sobre la protección de las víctimas; cuando se reproduce la idea de que las niñas pueden asumir responsabilidades matrimoniales o maternales; o cuando las normas aparentemente neutrales producen impactos desiguales.

La jurista identifica cuatro planos donde la discriminación persiste:

Primero, el de las normas abiertamente discriminatorias: autorización del matrimonio infantil, restricciones a la libre elección del cónyuge, ventajas legales para el marido en la administración de bienes, divorcio, tutela, herencia o nacionalidad, así como el no reconocimiento de las uniones de personas del mismo género.

Segundo, las discriminaciones encubiertas o indirectas: “cuando el texto legal parece neutro, pero en la práctica perpetúa la desigualdad, por ejemplo, cuando no se reconoce el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, cuando tras el divorcio las mujeres quedan en situación de desprotección económica, o cuando las uniones de hecho no reciben una protección real y efectiva”.

Tercero, la pluralidad de sistemas jurídicos (civil, consuetudinario, religioso o de estatuto personal) donde: “la excepción en nombre de la tradición, la religión o la costumbre termina manteniendo regímenes familiares incompatibles con la igualdad sustantiva”.

Cuarto, la violencia de género en el ámbito familiar: la tolerancia de prácticas nocivas como los matrimonios y uniones infantiles, tempranas o forzadas, así como el uso de mecanismos familiares o comunitarios que presionan a las mujeres a permanecer en relaciones abusivas y el uso de los procesos judiciales para perpetuar la violencia.

¿Cuáles serían entonces las herramientas más efectivas? 

“Aquellas que combinan reformas legales con interpretación judicial con enfoque de género, capacitación obligatoria, control de convencionalidad, producción de datos, educación en igualdad y mecanismos de reparación. El Derecho de Familia tiene un papel esencial porque allí se regulan relaciones profundamente atravesadas por poder, afectos, dependencia económica y cuidados”.

La mirada interna

Aunque las expertas del Comité son independientes y no representan a sus países, González Ferrer reconoce que su identidad marca sus aportes. “Las visiones que cada experta o experto aporta, no solo desde su formación profesional o académica, sino desde la región a la que pertenece, de sus vivencias, activismo, es muy importante y aporta al equilibrio de las discusiones y decisiones que se toman”.

Como jurista aporta desde su formación y experiencia en la trayectoria de Cuba en la promoción de la igualdad, desde su temprana adhesión a la Convención hasta el desarrollo de políticas públicas y transformaciones legislativas. Visión que demuestra la importancia de articular legislación, políticas sociales, educación, participación de las mujeres y compromiso institucional.

Pero también habla de los desafíos compartidos. “Como todo país, Cuba enfrenta desafíos en la implementación, en la disponibilidad de recursos, en la transformación cultural y en la eliminación de estereotipos persistentes. Precisamente esa combinación de avances y desafíos permite aportar una mirada realista, situada y útil para el trabajo que realizamos”.

¿Cuál es la principal brecha que persiste entre el marco jurídico internacional y la vida cotidiana de las mujeres? 

"La principal brecha está entre la igualdad formal y la igualdad sustantiva. Muchos Estados han aprobado leyes importantes, pero las mujeres y las niñas siguen enfrentando violencia, pobreza, discriminación interseccional, prácticas nocivas, diferencia salarial, barreras para acceder a la justicia, dificultades para acceder a los servicios de salud sexual y reproductiva, sobrecarga de cuidados y exclusión de espacios de decisión, entre muchos otros. 

El problema no es solo la ausencia de normas, sino la falta de implementación efectiva. El Comité puede contribuir a cerrar esa brecha mediante recomendaciones más precisas, seguimiento sistemático, diálogo constructivo con los Estados, incorporación de voces de la sociedad civil y énfasis en presupuestos, indicadores y responsabilidades institucionales. La igualdad no se alcanza solo declarando derechos; se alcanza cuando esos derechos cambian la vida cotidiana de las mujeres.

“Ningún esfuerzo serio por la igualdad es pequeño. Los cambios globales también nacen del estudio riguroso, del trabajo comunitario, de la defensa de una víctima, de una investigación bien hecha, de una propuesta legislativa, de una clase, de una sentencia o de una voz que se levanta cuando otras callan. 

Les diría que no renuncien a la esperanza y que la acompañen siempre de preparación, ética, sensibilidad y perseverancia. Los derechos de las mujeres nunca han avanzado solos: han avanzado porque generaciones de mujeres los han pensado, exigido, defendido y construido. Ahora corresponde continuar ese camino con valentía, solidaridad y compromiso”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario