Por Aime Sosa Pompa
Un 20 de enero de 2024 reconocíamos el legado de la Piedad de todas las mujeres libertarias, a pocas horas de su partida física, fue un momento inesperado y doloroso. Hace dos años y sigue latiendo la misma reverencia, aún más cuando la paz en Colombia se llamaba Piedad Córdoba. Ella, que fue piedra en más de cientos de zapatos como si su nombre se transformara ferozmente; pudo adornar las hojas y crecer desde las raíces del árbol que fue creando.
¿Qué diría precisamente en estas jornadas en las que las trompetas trumpianas lanzan vientos llenos de tempestades lo mismo al sur que al norte?. Como recordó el filósofo Fernando Buen Abad Domínguez, ella siempre quiso "una paz dinámica, renovada y en pie de lucha ". Paz en movimiento haciendo y haciéndose justicia social. A Piedad Córdova no le hacen falta argumentos para expedirse en abrazos amorosos -como se debe- con todo aquel que, como ella, da la vida por la paz o es una víctima por la falta de ella”.
No hay silencios ante la estela que dejó a su paso, y lo sabía: “Mañana muchos maldecirán mi nombre”. Decir que simplemente trabajó por los derechos de la mujer, las minorías étnicas y sexuales y los derechos humanos como congresista, ya es poca cosa. Junto a sus turbantes, que también recibieron injurias por lo que representaban, se convirtió en una fuerte rama del movimiento feminista latinoamericano.
Su ausencia física se siente en estos días de un año agitado en el que necesitamos acostarnos y levantarnos diciendo “Que la paz sea contigo, sí, es contigo”, como mismo ella nos aconsejaría.
Escucharla advirtiendo: “La vida es cruel. Nacer, existir, desaparecer, siempre la cuestión de la muerte. Que sea la enfermedad, a consecuencia de un accidente o en la guerra no cambia nada. En cuanto a los que sufren por la guerra, pueden encontrar un consuelo pensando que si se consiente su sacrificio es para asegurar el porvenir del pueblo del que forman parte.”
En 2017, ante la piedra santiaguera con las cenizas de Fidel Castro, su confesión sonaba a pedido místico: “Necesito de su acompañamiento, para que me ilumine con su energía y me dé la fuerza y la resistencia para una tarea que va a ser muy difícil“.
Mucho antes el propio Fidel en una de sus reflexiones declaraba: Piedad Córdoba es una persona inteligente y valiente, expositora brillante, de pensamiento bien articulado. (...) El prestigio y la autoridad moral de Piedad Córdoba se han multiplicado“.
Vamos entonces a celebrar su cumpleaños 71, el próximo 25 de enero, ya no desde su otra vida, esta vez desde la nuestra, por ser otra Mariana de una época legendaria. Vamos a sentarnos juntas para ver como revolucionan las luces y las voces de este universo donde siempre seremos más.

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