lunes, 9 de marzo de 2026

Mujeres, periodismo y desafíos cotidianos


Por Yamylé Fernández Rodríguez 

Fotos de la autora y tomadas de Facebook

Cada una es dueña de estilos diferentes, algunas se han especializado en temas específicos, mientras otras se multiplican al tratar cuestiones diversas dadas las características de su sistema de trabajo, pero en su conjunto tienen en común que son mujeres periodistas y asumen uno de los más difíciles contextos que haya enfrentado el gremio en los últimos años.

No resulta extraño que en sus bolsos convivan la agenda, el bolígrafo y el teléfono móvil —convertido en cámara y grabadora— junto a productos para el hogar adquiridos en el camino antes de llegar a casa. 

Así ocurre con nuestras periodistas, quienes entre limitaciones materiales y compromisos domésticos se mantienen leales a la misión de informar al pueblo y compartir inspiradoras historias de vida. 


Esa realidad fue expuesta en un conversatorio motivado por la Jornada de la Prensa Cubana en Camagüey que, más allá del homenaje y las vivencias profesionales compartidas, trascendió como espacio de solidaridad, empatía y hasta de ciertas confesiones.

Voces desde la memoria y la práctica

El diálogo abrió con Yanetsy León González, especialista en temas culturales del periódico Adelante, medio que recientemente dejó de circular en su versión impresa debido al recrudecimiento del bloqueo económico del gobierno estadounidense. 

Ante sus colegas, la periodista compartió una sentida reflexión sobre este difícil escenario.

“Si logramos trasladar al entorno digital la profundidad, la jerarquía y el respeto por el lector que nos enseñó el papel, entonces la palabra prensa seguirá teniendo sentido; si no, habremos perdido más que un soporte”, expresó.

“Trabajar es lo que sé hacer, lo que he aprendido a valorar y a respetar como un acto de ética profesional. El entorno ha cambiado profundamente, los públicos son más fragmentados, las instituciones marcan prioridades distintas y las coberturas compiten con la velocidad de las redes, sin embargo la mirada del periodista cultural sigue siendo necesaria para documentar, analizar y conectar los hechos culturales con su contexto simbólico social y afectivo”, planteó Yanetsy con altísimo sentido de responsabilidad profesional. 

De ese ámbito con olor a tinta y plomo habló igualmente Arys Galdo Céspedes, correctora jubilada de Adelante, quien evocó la tensión de los cierres y la camaradería en la Redacción, con la picardía de recordar a quienes se ponían medio “rebencudos” ante algún cambio en su cuartilla.

Gretel Díaz Montalvo se trasladó a cuando, recién graduada, asumió la corresponsalía camagüeyana del periódico Trabajadores, una tarea que en las provincias se realiza en solitario e implica tratar con todo tipo de personas y escribir sobre diferentes temas.

“Al inicio algunos dudaban de que aquella “niña” pudiera trabajar temas económicos u otros considerados “fuertes”, como si todos los asuntos no llevaran pensamiento, pero luego de 14 años sigo aquí, siempre intentando aprender y superarme constantemente”.

Dainerys Maxam Vernon, jefa de la carrera de Periodismo en la Universidad de Camagüey y, además, integrante de la Redacción Informativa de Radio Cadena Agramonte, compartió la satisfacción de simultanear ambos roles, mientras Loipa Araújo Hernández, ubicada en esa misma área desde que recibió el título de Licenciada en Letras hace 15 años, refirió que pese al anonimato de tal quehacer es grande su regocijo cuando escucha los boletines y el Noticiero Provincial de Radio con la dramaturgia y la inmediatez propias del medio.

Al tomar la palabra, Zenia Donet García, explicó que tras entrenarse como reportera pasó de la docencia al trabajo periodístico en el municipio de Carlos Manuel de Céspedes, donde se las ingeniaba para llegar en algún medio de transporte o a pie lo mismo a un pelotón cañero que a una comunidad rural para dar a conocer a través de la radio el desempeño en aquellos colectivos o lugares.  

Hace poco Zenia pasó a Radio Cadena Agramonte y, aunque al inicio rechazaba en cierta medida el cambio, reconoce que ha ampliado su horizonte de trabajo.

Por su parte Dayesi García Sosa, con experiencia en Radio Santa Cruz, Radio Vertientes, Cadena Agramonte, Prensa Latina y ahora en la Agencia Cubana de Noticias (ACN), consideró que no han sido fáciles las situaciones que ha enfrentado y ahora mucho más debido a las complejidades económicas de estos tiempos.

“Siempre digo que tener la fortaleza de que existan jóvenes todavía en este gremio es honorable, porque al final con tantas oportunidades laborales en otros lugares y que les guste este oficio es para sentirnos felices y orgullosos”.

“Cuando la COVID-19 no dejé de trabajar. Tenía a mis dos abuelos ancianos, que aún los tengo, y al niño de poco más de un año de edad, y entonces versionaba la Mesa Redonda, hacía comentarios y crónicas para Radio Cadena Agramonte, donde laboraba en aquel tiempo. Hoy la ACN me ha enseñado que lo importante es estar y querer hacer las cosas desde donde uno esté, porque siempre se puede aún cuando existan muchas complicaciones en la vida personal”.

Creciente presencia femenina en la prensa camagüeyana

Pedro Paneque Ruiz, Premio Provincial por la Obra de la Vida y veterano reportero de Radio Cadena Agramonte, aportó un cierre magistral al rememorar cómo a lo largo de más de 50 años ha sido testigo de la creciente presencia femenina en la prensa camagüeyana. 

“Cuando comenzaron a aparecer mujeres como María Delys Cruz, Carmen Martín Cruz (correctora), María del Carmen Fernández Quirós -la primera graduada de Periodismo en el medio radial de la provincia-, Josefa Bracero Torres, primera en asumir como directora de Radio aquí- y otras, empezó a cambiar la forma de decir, de redactar, de enfocar las cosas, para bien -por supuesto-, porque era una mirada distinta a la del hombre, y entonces hubo una transformación definitiva, visible hasta el día de hoy”.

En estos momentos de estrecheces económicas y problemas de recursos nuestras periodistas que son madres, hijas y con familiares a atender se mantienen en función del diarismo informativo y eso es meritorio, sostuvo Paneque, quien enalteció a Sonia Sánchez, ya jubilada, con un aval distinguido por el cumplimiento de una misión internacionalista en Angola. 

El gremio periodístico camagüeyano tiene, además, el orgullo de contar con una Heroína del Trabajo de la República de Cuba, en este caso Miozotis Fabelo Pinares, corresponsal de Radio Rebelde, un ejemplo para todos.

Es, como concordaron Juan Mendoza Medina y Carmen Luisa Hernández Loredo, presidente y vicepresidenta de la Unión de Periodistas de Cuba en Camagüey, respectivamente: aún cuando coincidamos con frecuencia, en nuestras mujeres periodistas es visible una capacidad creadora que se traduce en heroicidad cotidiana y se sustenta en gran medida por el afecto y la solidaridad entre colegas. 

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