Mostrando entradas con la etiqueta Radiografías de la desigualdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Radiografías de la desigualdad. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de marzo de 2026

Radiografías de la desigualdad: El tiempo que sostiene la vida

 


Por Marilys Zayas Shuman

En América Latina, la desigualdad no solo se expresa en los ingresos o en el acceso al empleo. También se expresa en el tiempo. Un tiempo que no se paga, que no se reconoce y que, sin embargo, sostiene la vida cotidiana de millones de hogares.

Según el Anuario Estadístico de América Latina y el Caribe 2025, las mujeres dedican 18,6% de su tiempo diario al cuidado no remunerado, mientras que los hombres apenas destinan 9,2%. Esa diferencia, que parece una cifra más, es en realidad la raíz de muchas otras desigualdades. El tiempo que las mujeres entregan al cuidado es tiempo que no pueden invertir en estudiar, trabajar, descansar o decidir. Es un tiempo que condiciona su autonomía económica desde el inicio.

Esa desigualdad en el uso del tiempo se traslada al mercado laboral. Aunque las tasas de informalidad parezcan similares —50,5% en mujeres y 52,0% en hombres—, la experiencia no lo es. El Anuario muestra que las mujeres se concentran en los sectores de menor productividad, donde los ingresos son más bajos y la protección laboral es casi inexistente. La informalidad femenina no es un accidente estadístico: es la consecuencia directa de un sistema que asigna a las mujeres la responsabilidad del cuidado y luego las penaliza por cumplirla.

jueves, 26 de febrero de 2026

Radiografías de la desigualdad: Autonomía económica de las mujeres, la inequidad que sostiene todas las demás

 

Por Marilys Zayas Shuman

Los datos del Anuario Estadístico 2025 de la CEPAL, revelan que, pese a avances en educación y salud, la autonomía económica sigue siendo la frontera más resistente para las mujeres de la región.

Con este artículo inauguramos Radiografías de la desigualdad, una serie que busca leer el presente latinoamericano desde los datos, pero también desde las vidas que esos datos representan. El Anuario Estadístico de América Latina y el Caribe 2025 ofrece una imagen precisa y contundente: la desigualdad económica entre mujeres y hombres no solo persiste, sino que continúa estructurando el acceso al bienestar, al tiempo, a la seguridad y a la participación social. La autonomía económica —esa capacidad de generar ingresos propios, decidir sobre ellos y sostener un proyecto de vida sin dependencia— sigue siendo una deuda histórica.